¿Qué implica que Jesús se haya afligido y angustiado en Getsemaní?

Es común que un enfermo, al cual le acaban de decir que le queda poco tiempo de vida, experimente tristeza, angustia, dolor, temor. Todo eso porque sabe que tendrá que enfrentarse inevitablemente a lo desconocido: la muerte y lo que hay después de ésta. ¿Entiende Jesús a los que están en esa situación? Sí (con respecto a enfrentarse inevitablemente a lo desconocido), porque Él fue «tentado en todo como nosotros, pero sin pecado» (Heb. 4:15).

Poco tiempo antes de Su crucifixión, en Getsemaní, se dice acerca de Jesús: “tomó consigo a Pedro, a Jacobo y a Juan, y comenzó a afligirse y a angustiarse mucho” (Mc. 14:33); Jesús dijo acerca de sí mismo: “Mi alma está muy afligida, hasta el punto de la muerte; quedaos aquí y velad” (v. 34); y oraba una y otra vez: “¡Abba, Padre! Para ti todas las cosas son posibles; aparta de mí esta copa, pero no sea lo que yo quiero, sino lo que tú quieras” (v. 36). Los eruditos en griego que participaron en la traducción de la Biblia Textual comentan en el versículo 33 lo siguiente: “El verbo griego ekthambeîsthai [afligirse] expresa una intensa emoción, mezcla de asombro y horror… El verbo griego ademoneîn [angustiarse] expresa un sentimiento de molestia extrema, como de encontrarse desvalido, extraño del hogar paterno”. Todo eso no tan solo porque Jesús sabía que moriría, sino también porque sabía que sufriría toda la ira de Dios debido a nuestro pecado. El Hijo de Dios (Jesús) había visto a Su Padre derramar Su ira sobre muchos, pero ahora por primera [y única] vez estaba a punto de convertirse en el objetivo de Su ira.

¿Qué implica todo esto para el cristiano que le queda poco tiempo de vida? Implica no tan solo que Jesús entiende tu tristeza, angustia, dolor y temor (con respecto a enfrentar inevitablemente lo desconocido); sino que también implica que puedes enfrentar la muerte con la seguridad de que lo que hay después de ésta no es un Dios con un rostro fruncido listo para condenarte, sino un Dios alegre que te invita a entrar en Su gozo con Sus brazos abiertos de par en par.

Piper sobre “No desperdicies tu cáncer”.

  1. Desperdiciarás tu cáncer si no crees que fue diseñado por Dios con un propósito para ti.
  2. Desperdiciarás tu cáncer si lo percibes como una condena y no como un regalo.
  3. Desperdiciarás tu cáncer si buscas alivio en tus probabilidades en vez de buscarlo en Dios.
  4. Desperdiciarás tu cáncer si te niegas a pensar en la muerte.
  5. Desperdiciarás tu cáncer si “luchas” contra él, sólo para estar vivo y no para anhelar más a Cristo.
  6. Desperdiciarás tu cáncer si dedicas más tiempo leyendo acerca de tu enfermedad y menos tiempo leyendo acerca de Dios.
  7. Desperdiciarás tu cáncer si dejas que te conduzca a la soledad en vez de profundizar en tus relaciones.
  8. Desperdiciarás tu cáncer si te entristeces como quienes no tienen esperanza.
  9. Desperdiciarás tu cáncer si continúas pecando igual que antes.
  10. Desperdiciarás tu cáncer si no lo usas como un medio para testificar la verdad y la gloria de Dios.

Este bosquejo fue tomado de: John Piper. No desperdicies tu cancer.