El Covid-19 es una enfermedad infecciosa causada por SARS-CoV-2, que es uno de los virus de la amplia familia de los Coronavirus (CoV). La enfermedad del coronavirus se reportĂł por primera vez en diciembre de 2019 en la ciudad de Wuhan (China). Y para el momento en el que estoy escribiendo este breve artĂculo se han confirmado 181,305 casos de Covid-19 y 7,116 muertes alrededor del mundo debido a esta enfermedad.
La enfermedad produce sĂntomas similares a la gripe, algunos de ellos son: fiebre, tos y dificultad para respirar. Y su mortalidad promedio es de un 3%.
Entre las medidas a tomar para evitar esta enfermedad están: evita tocar objetos que están en pĂşblico o desinfecta sus superficies; evita tocar tus ojos, nariz o boca; lava tus manos con jabĂłn por alrededor de 20 segundos; mantĂ©n la distancia de personas con sĂntomas de la gripe; si tĂş toses o estornudas, cĂşbrete la boca con el codo flexionado o con un pañuelo.
Ahora quiero compartir lo más efectivo contra la enfermedad del coronavirus. Esto es algo que la OMS (Organización Mundial de la Salud) no te dirá:
“Si el Señor no edifica la casa, en vano trabajan los que la edifican; si el Señor no guarda la ciudad, en vano vela la guardia” (Salmos 127:1).
La guardia (atalaya, centinelas) eran personas colocadas en la parte más alta del muro de la ciudad con la misiĂłn de advertir a sus habitantes sobre la llegada de un enemigo o informarles sobre la llegada de un mensajero. Debido a que el destino de la ciudad dependĂa de la guardia, Ă©sta no podĂa dormirse en su labor.
Ahora, nótese como el escritor de este salmo (Salomón) dice que si Dios no guarda la ciudad, es en vano todo lo que haga la guardia. En otras palabras, tener la mejor guardia sin tener a Dios es como no tener nada. El mensaje que Salomón (inspirado por Dios) quiere que recibamos es que, en última instancia, Dios es quien protege y todos nosotros dependemos de Él.
Se están tomando muchas medidas alrededor del mundo para evitar la propagaciĂłn de Covid-19; pero, sin Dios, todas esas medidas van a fracasar. ÂżPor quĂ©? Porque la protecciĂłn de Dios es lo más efectivo contra el coronavirus. Eso no quiere decir que vamos a ignorar las medidas sugeridas por las autoridades pertinentes. SĂ vamos a hacer caso, porque el Dios que obra por encima de los medios es tambiĂ©n quien generalmente obra a travĂ©s de ellos. Dios puede –y generalmente lo hace asĂ– estar detrás de esas medidas que tomamos prosperándolas.
AsĂ que, oremos para que Dios proteja a nuestra naciĂłn y a nosotros como individuos de esta enfermedad, tomemos las medias necesarias y confiemos en Dios como nuestro protector Ăşltimo.