En Jonás 4 vemos como Dios manifiesta Su gracia tanto para la ciudad inmoral de NĂnive como tambiĂ©n para el profeta que se estaba comportando como un moralista, Jonás.
Etiqueta: Gracia
Muerte en manos de y por sus enemigos.
En la cruz donde Jesucristo muriĂł Dios manifestĂł Su gracia como en ningĂşn otro lugar. AllĂ encontramos, para usar el lenguaje de Hechos 3, al Santo muriendo en manos de los pecadores; al Justo siendo crucificado por los impĂos; al Autor de la vida muriendo. Ahora, Âżpor quĂ© el Santo y Justo está muriendo? Obviamente no es debido a algĂşn pecado propio –Él es sin pecado–. Él está muriendo debido a pecados ajenos. ÂżLos pecados de quiĂ©n? Precisamente los pecados de aquellos que estaban en Su contra (i.e. Sus enemigos).
UN LADRÓN
Jesucristo fue crucificado entre dos ladrones y ambos ladrones al principio se unieron a los principales sacerdotes, los escribas y los ancianos para injuriar a Jesucristo (Mt. 27:44). Pero despuĂ©s de un rato uno de esos ladrones reconociĂł su pecado: “Y nosotros a la verdad, justamente, porque recibimos lo que merecemos por nuestros hechos; pero Ă©ste nada malo ha hecho” (Lucas 23:41); confiĂł en Jesucristo como el Rey Salvador: “Y decĂa: JesĂşs, acuĂ©rdate de mĂ cuando vengas en tu reino” (v. 42); y recibiĂł la salvaciĂłn: “Entonces El le dijo: En verdad te digo: hoy estarás conmigo en el paraĂso” (v. 43). Continuar leyendo Muerte en manos de y por sus enemigos.
Yahweh – SGM & La IBI
LETRA
Con Tu palabra
El mundo afirmaste Señor
Tu aliento de vida
Del polvo la humanidad formĂł
Despliegas Tu nombre
Y gloria en toda la creaciĂłn
Santo Dios, Santo Dios.
AĂşn cuando el pecado
Tu creaciĂłn corrompiĂł
En Tu fidelidad
Nos prometiste redenciĂłn
Un plan soberano
Tu gracia y justicia mostrĂł
Santo Dios, Santo Dios
Pre-coro:
Siempre guardas Tus palabras
Siempre cumples Tus promesas
Por amor de Tu nombre
Santo nombre
Coro:
Yahweh, Yahweh
Poderoso, Dios eterno verdadero
¿Oh quién es como Tú?
Yahweh, Yahweh
Tu nombre permanecerá para siempre
Oh Yahweh
En el tiempo preciso
El Verbo carne Se hizo
Aquel por Quien esperamos
El prometido en el principio
Y vimos Tu rostro
Lleno de gracia y verdad en JesĂşs
Hijo de Dios, Santo Dios
Pre-coro:
Nos aferramos a Tus palabras
Y creemos Tus promesas
Y adoramos hoy Tu nombre
Santo nombre
MĂşsica y letra original por Jonathan Jerez.
© 2013 Sovereign Grace Worship (ASCAP)
Consuelo proporcional a los sufrimientos.
La vida no es un camino lleno de rosas sin espinas, en donde todo nos es grato y nada nos duele. Y cuando nos convertimos en cristianos, contrario a lo muchos creen y predican, no es cierto que todo mejorará –al menos no aquà y ahora–.
El apóstol Pablo dijo, en 2 Corintios 1:5a, que los sufrimientos de Cristo son nuestros. Es cierto que al convertirnos en cristianos podemos ser librados de ciertos sufrimientos (ej. El sufrimiento de ir a la cárcel por una serie de robos), pero no es menos cierto que al convertirnos otros sufrimientos se añadirán (ej. El odio y persecución del mundo). Y esos sufrimientos no son pocos, sino que son «en abundancia». No, Dios no ha prometido que los cristianos están exonerados de absolutamente todo sufrimiento.
De lo que sĂ podemos estar seguros es de que tan seguros como son los sufrimientos, asĂ de seguro es el consuelo por medio de Cristo: “Porque asĂ como los sufrimientos de Cristo son nuestros en abundancia, asĂ tambiĂ©n abunda nuestro consuelo por medio de Cristo” (2 Co. 1:5). Dios nos consuela por medio de Jesucristo en todos los sufrimientos que experimentamos por Su causa. Y nĂłtese que el versĂculo dice que el consuelo tambiĂ©n «abunda». Nuestros sufrimientos nunca serán mayores que el consuelo que viene de Él; el consuelo que Dios dispensa nunca se quedará corto ante nuestros sufrimientos. El consuelo es proporcional a los sufrimientos. Annie Johnson Flint lo expresĂł de la siguiente manera en la primera estrofa del himno “Su gracia es mayor”:
Su gracia es mayor
si las cargas aumentan;
Su fuerza es mayor
si a prueba es más cruel;
Si es grande la lucha
mayor es su gracia,
Si más son las penas,
mayor es su paz.