El apĂłstol Pablo (quien fue inspirado por Dios el EspĂritu Santo) dedica los capĂtulos 8 y 9 de 2 Corintios al tema de las ofrendas. En el primer versĂculo del capĂtulo 8 (de 2 Corintios) podemos notar como Pablo buscĂł hacer saber, más que de las iglesias de Macedonia, de la gracia de Dios dada a las iglesias de Macedonia. En 2 Corintios 8:1-5 dice:
“Ahora, hermanos, deseamos haceros saber la gracia de Dios que ha sido dada en las iglesias de Macedonia; pues en medio de una gran prueba de aflicciĂłn, abundĂł su gozo, y su profunda pobreza sobreabundĂł en la riqueza de su liberalidad. Porque yo testifico que segĂşn sus posibilidades, y aun más allá de sus posibilidades, dieron de su propia voluntad, suplicándonos con muchos ruegos el privilegio de participar en el sostenimiento de los santos; y esto no como lo habĂamos esperado, sino que primeramente se dieron a sĂ mismos al Señor, y luego a nosotros por la voluntad de Dios”.
El versĂculo 2 nos da algunas descripciones o caracterĂsticas de las iglesias de Macedonia:
- Estaban en medio de una gran prueba de aflicciĂłn.
- Eran profundamente pobres.
- TenĂan abundante gozo.
- Se expresaron con abundante riqueza de su liberalidad o abundante riquezas de su generosidad (RVR1960).
Las iglesias de Macedonia no estaban en medio de una simple prueba, sino en medio de una gran prueba de aflicciĂłn;Â no eran simplemente pobres, sino profundamente pobres. Pero a pesar de su gran prueba de aflicciĂłn y de su profunda pobreza, las iglesias de Macedonia tenĂan abundante gozo y todo esto sobreabundĂł en la riqueza de su liberalidad. Continuar leyendo La gracia en los Macedonios.