¿Por qué Dios nos escogió para salvación?

La Palabra de Dios nos enseña que «muchos son llamados, pero pocos son escogidos» (Mt. 22:14). Y todo cristiano, pienso, alguna vez se ha preguntado: “¿Por qué Dios me escogió para salvación?”. Escuchamos esta pregunta en canciones cristianas, en predicaciones, etc. Daré una respuesta a esta pregunta a partir de dos pasajes en la Escritura.

DEUTERONOMIO 7:6-8

“Porque tú eres pueblo santo para el SEÑOR tu Dios; el SEÑOR tu Dios te ha escogido para ser pueblo suyo de entre todos los pueblos que están sobre la faz de la tierra. El SEÑOR no puso su amor en vosotros ni os escogió por ser vosotros más numerosos que otro pueblo, pues erais el más pequeño de todos los pueblos; mas porque el SEÑOR os amó y guardó el juramento que hizo a vuestros padres, el SEÑOR os sacó con mano fuerte y os redimió de casa de servidumbre, de la mano de Faraón, rey de Egipto”1.

En el versículo 6 se dice que Israel era pueblo santo, separado para el Señor; escogido por Dios para ser pueblo Suyo, su posesión exclusiva (NVI), pueblo especial (RVR1960). El versículo 7 dice cual no fue la razón por la cual Dios escogió a Israel. Esta razón no fue que ellos eran más numerosos que otros pueblos, ya que la realidad era que Israel era el pueblo más pequeño. Ahora, cuidado con interpretar este versículo de la siguiente manera: “Si Israel no fue escogido por ser el pueblo más numeroso, eso quiere decir que fue escogido por ser el pueblo más pequeño” –eso no es lo que dice este pasaje bíblico. No es en la última parte del versículo 7 donde se encuentra la respuesta a nuestra pregunta, sino en el versículo 8 que dice: “porque el SEÑOR os amó y guardó el juramento que hizo a vuestros padres”. Volvamos atrás y leamos los versículos 7 y 8 otra vez: “El SEÑOR no… os escogió por ser vosotros más numerosos que otro pueblo… mas porque el SEÑOR os amó y guardó el juramento que hizo”. Dios escogió a Israel porque, he aquí la razón, Él los amó y quiso (en Su voluntad) guardar el juramento que había hecho. Continúa leyendo ¿Por qué Dios nos escogió para salvación?

¿Dios necesita de nosotros?

Recientemente leí una frase chocante que se le atribuye a alguien que se llama a sí mismo “ministro de Dios”. Esta frase, aunque no textualmente, pero sí explícitamente (claramente) expresa que Dios necesita de nosotros; da a entender como si Dios no pudiera ser aparte de nosotros. Más que chocante esto es una blasfemia.

¿DIOS NOS NECESITA PARA “EXISTIR”, O MÁS BIEN “SER”?

En Éxodo 3, se relata que Moisés le preguntó a Dios Su nombre (v. 13) y la respuesta de Dios fue: “YO SOY EL QUE SOY” (v. 14). Parte de lo que revela ese nombre de Dios es Su auto-existencia. Él no necesita de nadie, fuera de sí mismo, para ser. Al contrario Él es el Creador y Sustentador de todas las cosas. Por lo tanto, la repuesta a la pregunta planteada es negativa –Dios no nos necesita para ser.

¿DIOS NOS NECESITA PARA LLEVAR A CABO SU OBRA?

En Mateo 16:16 leemos que Dios le reveló a Simón Pedro que Jesús es «el Cristo, el Hijo del Dios viviente». Después de Jesús llamar bienaventurado a Simón, le dice: “tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella” (v. 18). No voy a detenerme en las palabras griegas que Jesús utilizó en este versículo, más bien quiero que notes que Jesús dijo que la iglesia es de Su pertenencia y que Él mismo la edificaría –ningún otro: “[Yo] edificaré mi iglesia“. Por lo tanto, la repuesta a la pregunta planteada es negativa –Dios no nos necesita para llevar a cabo su obra.

¿DIOS NECESITA NUESTRA ADORACIÓN?

En Hechos 17:16-34, se relata la visita del apóstol Pablo a Atenas. Allí, Pablo deja claro la diferencia entre los ídolos y el Dios verdadero con las siguientes palabras: “El Dios que hizo el mundo y todo lo que en él hay, puesto que es Señor del cielo y de la tierra, no mora en templos hechos por manos de hombres, ni es servido por manos humanas, como si necesitara de algo, puesto que El da a todos vida y aliento y todas las cosas” (24,25). Por lo tanto, la repuesta a la pregunta planteada es otra vez negativa –Dios no necesita adoración de nuestra parte.

PENSAMIENTO FINAL

Dios no necesita de nosotros, nosotros sí necesitamos de Él. Sin embargo, en Su gracia, Él nos ha dado el privilegio, la bendición de participar en Su obra como Sus instrumentos y de rendirle adoración.