¿Qué implica que Jesucristo haya sido abandonado en ira?

DIOS MIO, DIOS MIO, ¿POR QUE ME HAS ABANDONADO?” –fue la exclamación con fuerte voz de Jesucristo mientras se encontraba en la cruz (Mc. 15:34); ésta expresa que para Jesucristo, el ser abandonado por Dios Padre fue el sedimento más agrio de la copa de la ira divina que bebió (Mc. 14:36). Y todo por nosotros, en nuestro lugar, como nuestro sustituto. Él paga por nuestros pecados (1 P. 2:24) y a nosotros se nos regala en Él toda bendición espiritual (Ef. 1:3). Consideremos brevemente qué implica, para nosotros como cristianos, que Jesucristo haya sido abandonado en ira, pero antes consideremos lo que esto no significa.

Que Jesucristo haya sido abandonado en ira no significa que tendremos una vida libre de todo sufrimiento en este mundo. El mismo Jesucristo dijo claramente a sus discípulos: “En el mundo tenéis tribulación; pero confiad, yo he vencido al mundo” (Jn. 16:33). Y la experiencia de los discípulos de Jesucristo confirma esas palabras.

¿Qué implica, entonces, que Jesucristo haya sido abandonado en ira? Implica que en nuestros sufrimientos, incluso en los más dolorosos, no hemos sido abandonados en ira por Dios (Ro. 8:1). Aunque nos sintamos abandonados, no hemos sido abandonados (Jos. 1:5). Que Jesucristo haya sido abandonado en ira implica que en nuestros sufrimientos, incluso en los más dolorosos, Dios está con nosotros y por nosotros (Is. 41:10; Ro. 8:28, 31). Dios abandonó en ira a Su Hijo una vez, para no abandonar a Sus hijos nunca.

Sean, pues, las siguientes palabras nuestra certeza en medio del sufrimiento: “[en sufrimiento], pero no abandonados” (2 Co. 4:9a). Esta verdad enciende nuestro gozo aun en medio de los sufrimientos más dolorosos.

Profecía Maya, Luna roja y la ira de Dios.

En la madrugada de este martes 15 de abril (2014) ocurrió un eclipse lunar que hizo que la luna se viera de color rojo. Esto alarmó a muchas personas, las cuales asociaron este fenómeno con el Apocalipsis: “toda la luna se volvió como sangre” (Ap. 6:12; véase también Jl. 2:31). Todo esto me recuerda la profecía Maya que decía que el mundo llegaría a su fin el 21 de diciembre del 2012. Mientras se acercaba el 21 de diciembre del 2012 muchas personas comenzaron a hacer sus preparativos con el propósito de sobrevivir “al fin del mundo”. Leí de alguien que construyó una fortaleza, me contaron que algunos se refugiaron debajo de la tierra y hasta llegué a oír acerca de un búnker.

El fin del mundo no fue el 21 de diciembre del 2012, ni fue el 15 de abril del 2014 ni sabemos cuándo será; pero si algo es seguro es que el Señor Jesucristo vendrá por segunda vez y el mundo que hoy conocemos llegará a su fin. Cuando esto suceda, a diferencia de los cristianos que disfrutarán la plenitud de gozo y los deleites para siempre de la presencia de Dios (Sal. 16:11), los no cristianos (pecadores incrédulos e impenitentes) sufrirán el castigo de un Dios justamente airado por sus pecados (2 Ts. 1:8, 9). Así que, los no cristianos tienen razón para temer mucho. Sigue leyendo

El fuego de la meditación.

Recuerdo a uno de mis profesores en la universidad, a pocos días de entrar la Semana Santa, decirnos: “Ya saben. La Semana Santa es un tiempo de meditación…”; pero rápidamente sus palabras fueron interrumpidas por risas –tanto de él mismo como de los estudiantes–. Eso fue un indicador de que hoy en día nadie, o muy pocos, meditan durante la Semana Santa y mucho menos durante el resto del año. La falta de meditación no es algo sólo de los no cristianos, sino también de muchos que profesan ser cristianos. Y esto no debería ser así.

¿QUÉ ES LA MEDITACIÓN?

La meditación a la cual me refiero en este artículo es dirigir el pensamiento a, reflexionar con atención y detenimiento, constantemente, sobre el Dios verdadero (Sal. 63:6), Su gloria (Sal. 145:5) y Sus obras (Sal. 77:12; 143:5) tal como Él ha revelado en Su Palabra (Sal. 119:97).

Jean Fleming ilustra lo que es la meditación con las siguientes palabras: “necesitamos masticar las palabras [de la Escritura], revolverlas en nuestras bocas, y sorber la dulzura de ellas. Este es el proceso de meditación. La meditación viene de la idea de ‘revolver en la mente’ o ‘rumiar’. Rumiar trae a la mente una vaca… La vaca come, traga, y más tarde regurgita y mastica otra vez en un ciclo continuo” (Feeding your soul, p. 78).

LA IMPORTANCIA DE LA MEDITACIÓN

En Filipenses 4:8 se nos dice: “Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo digno, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo honorable, si hay alguna virtud o algo que merece elogio, en esto meditad”. No hay mejor manera de obedecer este mandamiento que meditándo sobre el Dios verdadero, Su gloria y Sus obras tal como Él ha revelado en Su Palabra. Sigue leyendo

Tengo un refugio – SGM & La IBI

LETRA

Tengo un refugio en tempestad
Cuando aflicciones tengo
Cuando me llena mi temor
Mi alma en Ti descansa
Oh Cristo, en Ti me esconderé
Mi paz y mi consuelo
Nada es más grande que Tu amor
Confortas mi tristeza.

Tengo un refugio en tempestad
Si mi pecado acusa
Culpable soy de mi maldad
Tu gracia aún me acepta
Oh Cristo, en Ti me esconderé
Ya no soy condenado
Refugio tengo en Tu cruz
Y salvación encuentro.

Tengo un refugio en tempestad
Si temo a la tormenta
En mi debilidad yo sé
Tu fuerza me sustenta
Oh Cristo, en Ti me esconderé
Pues llevas Tú mis cargas
Tus manos firmes me guiarán
Hasta llevarme al cielo.

Música y letra original por Steve Cook, Vikki Cook, y Bob Kauflin
© 2008 Integrity’s Hosanna! Music/Sovereign Grace Worship (ASCAP)/Integrity’s Praise! Music/Sovereign Grace Praise (BMI)