La fuerza y constancia del amor de Dios.

Como una respuesta al ruego de Moisés de que Dios le mostrara Su gloria, Dios hizo pasar toda Su bondad y proclamó Su nombre delante de Moisés. En Éxodo 34:6, entre todos los atributos que Dios proclamó, encontramos que Dios es «abundante en misericordia». Eso no significa que Dios algunas veces hace misericordia, sino que Dios siempre es misericordioso y ésta brota de Él hasta rebosar.

Tanto la Reina Valera 1960 como La Biblia De Las Américas traducen la palabra hebrea aquí como “misericordia”. La Nueva Versión Internacional la traduce simplemente como “amor”. La Nueva Traducción Viviente la traduce como “amor inagotable”. Todo eso no es más que un intento de traducir jesed; sin embargo, no hay una palabra en español que transmita todo los matices del original. Según el Diccionario expositivo Vine, «es posible identificar tres significados fundamentales del vocablo (que siempre interactúan): “fuerza”, “constancia” y “amor”. Cualquier traducción del término que no expresa las tres acepciones inevitablemente perderá algo de su riqueza. Él “amor” de por sí se sentimentaliza o universaliza si se desconecta del pacto. Al mismo tiempo, “fuerza” o “constancia” solo comunican el cumplimiento de una obligación, legal o de algún otro tipo». Sigue leyendo

Yahweh – SGM & La IBI

Vídeo

LETRA

Con Tu palabra
El mundo afirmaste Señor
Tu aliento de vida
Del polvo la humanidad formó
Despliegas Tu nombre
Y gloria en toda la creación
Santo Dios, Santo Dios.

Aún cuando el pecado
Tu creación corrompió
En Tu fidelidad
Nos prometiste redención
Un plan soberano
Tu gracia y justicia mostró
Santo Dios, Santo Dios

Pre-coro:
Siempre guardas Tus palabras
Siempre cumples Tus promesas
Por amor de Tu nombre
Santo nombre

Coro:
Yahweh, Yahweh
Poderoso, Dios eterno verdadero
¿Oh quién es como Tú?
Yahweh, Yahweh
Tu nombre permanecerá para siempre
Oh Yahweh

En el tiempo preciso
El Verbo carne Se hizo
Aquel por Quien esperamos
El prometido en el principio
Y vimos Tu rostro
Lleno de gracia y verdad en Jesús
Hijo de Dios, Santo Dios

Pre-coro:
Nos aferramos a Tus palabras
Y creemos Tus promesas
Y adoramos hoy Tu nombre
Santo nombre

Música y letra original por Jonathan Jerez.
© 2013 Sovereign Grace Worship (ASCAP)

Consuelo proporcional a los sufrimientos.

La vida no es un camino lleno de rosas sin espinas, en donde todo nos es grato y nada nos duele. Y cuando nos convertimos en cristianos, contrario a lo muchos creen y predican, no es cierto que todo mejorará –al menos no aquí y ahora–.

El apóstol Pablo dijo, en 2 Corintios 1:5a, que los sufrimientos de Cristo son nuestros. Es cierto que al convertirnos en cristianos podemos ser librados de ciertos sufrimientos (ej. El sufrimiento de ir a la cárcel por una serie de robos), pero no es menos cierto que al convertirnos otros sufrimientos se añadirán (ej. El odio y persecución del mundo). Y esos sufrimientos no son pocos, sino que son «en abundancia». No, Dios no ha prometido que los cristianos están exonerados de absolutamente todo sufrimiento.

De lo que sí podemos estar seguros es de que tan seguros como son los sufrimientos, así de seguro es el consuelo por medio de Cristo: “Porque así como los sufrimientos de Cristo son nuestros en abundancia, así también abunda nuestro consuelo por medio de Cristo” (2 Co. 1:5). Dios nos consuela por medio de Jesucristo en todos los sufrimientos que experimentamos por Su causa. Y nótese que el versículo dice que el consuelo también «abunda». Nuestros sufrimientos nunca serán mayor que el consuelo que viene de Él; el consuelo que Dios dispensa nunca se quedará corto ante nuestros sufrimientos. El consuelo es proporcional a los sufrimientos. Annie Johnson Flint lo expresó de la siguiente manera en la primera estrofa del himno “Su gracia es mayor”:

Su gracia es mayor
si las cargas aumentan;
Su fuerza es mayor
si a prueba es más cruel;
Si es grande la lucha
mayor es su gracia,
Si más son las penas,
mayor es su paz.

¿Puede un cristiano perder la salvación según Hebreos 3:12ss?

Recientemente publiqué un artículo acerca del peligro que corren aquellos que profesan ser cristianos pero no asisten a la iglesia. El texto en el cual me basé fue Hebreos 3:12 y 13 que dice: “Tened cuidado, hermanos, no sea que en alguno de vosotros haya un corazón malo de incredulidad, para apartarse del Dios vivo. Antes exhortaos los unos a los otros cada día, mientras todavía se dice: Hoy; no sea que alguno de vosotros sea endurecido por el engaño del pecado”. ¿Signifiqué en ese artículo que un cristiano puede perder la salvación? Más importante aun, ¿quiere decir ese pasaje bíblico que un cristiano verdadero puede perder su salvación?

Nótense las palabras que escogí para iniciar el artículo: “En Hebreos 3 Dios en Su gracia hace una advertencia a la que todo cristiano verdadero ha de prestar mucha atención”. Advertencias como esa en la Biblia son uno de los medios que Dios utiliza para preservar a los suyos. Antes de negar la perseverancia de los santos, Hebreos 3:12 y 13 la confirma; ya que Dios advierte para que los cristianos no se aparten.

Ahora, si una persona no hace caso a esa advertencia, si es incrédula y si continúa en pecado impenitente, entonces esa persona está demostrando que nunca fue cristiana realmente. Estaba entre la iglesia, parecía ser parte de la iglesia, pero no era parte de la iglesia. ¿Es tal cosa posible? Lucas 8:13 nos responde que sí: “Y aquéllos sobre la roca son los que, cuando oyen, reciben la palabra con gozo; pero éstos no tienen raíz profunda; creen por algún tiempo, y en el momento de la tentación sucumben”.

No tenemos que irnos muy lejos para probar todo esto que digo. El versículo que viene inmediatamente después de Hebreos 3:12 y 13, el versículo 14, dice: “Porque hemos llegado a ser partícipes del Mesías con tal que retengamos firme hasta el fin el fundamento” (BTX). No retenemos firmes hasta el fin el fundamento (perseverancia) con tal de llegar a ser partícipes de Cristo (salvación), sino lo contrario. John Piper agrega: “Nótese cuidadosamente que no se dice que serás participante de Cristo si perseveras. Dice que [ya] HAS sido hecho participante de Cristo si tú perseveras. El punto es que la perseverancia no gana tu participación en Cristo,  ésta verifica tu participación en Cristo. Perseverancia no es un pago para conseguir a Cristo. Es una prueba de que estás en Cristo”.