A muchas personas les resulta difícil imaginarse a Jesucristo alegre; les es casi imposible ver al «varón de dolores y experimentado en aflicción» con gozo. Sin embargo, y sin negar Sus sufrimientos, Jesucristo fue una persona gozosa. ¿Cómo llego a esa conclusión? Parte del fruto del Espíritu es gozo (Gl. 5:22) y ya que Jesucristo vivió toda Su vida por el Espíritu, entonces Jesucristo fue una persona gozosa.
Pero eso no es todo, en Lucas 10:21 se relata lo siguiente: “En aquella misma hora El se regocijó mucho en el Espíritu Santo, y dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque ocultaste estas cosas a sabios y a inteligentes, y las revelaste a niños. Sí, Padre, porque así fue de tu agrado”. En este versículo se relata explícitamente que Jesucristo se gozó, y más aún, se gozó sobremanera. El verbo griego que se utiliza aquí para regocijar(se), usado pocas veces en el Nuevo Testamento, es “agaliáo”; compuesto por “ágan” que significa mucho y “jálomai” que significa saltar. El verbo en español que mejor transmite esa idea es exultar (i.e. Saltar de mucha alegría). ¡Mira a Jesucristo lleno de gozo! ¡Míralo gozarse sobremanera! ¡Mira como borbotaron alabanzas a Dios Padre desde el gozoso espíritu de Jesucristo! Continuar leyendo Jesucristo se goza sobremanera.