Hombre y mujer: iguales y diferentes.

El 22 de mayo del presente año (2019), el actual Ministro de educación de la República Dominicana –Antonio Peña Mirabal– firmó la Orden Departamental No. 33-2019 mediante la cual se establece como prioridad el “diseño e implementación de la política de género” en las escuelas. Se teme que esto sea otro intento por introducir enseñanzas inmorales y dañinas en la nación.

La Directora de Educación de Género y Desarrollo del MINERD respondió que esto no está motivado por ninguna agenda excepto la búsqueda de “igualdad real” entre hombres y mujeres.

Dios, el Creador de todo, dice en la Biblia que Él creó al hombre y a la mujer iguales en dignidad, pero con diferentes roles. A esto se le conoce como complementarismo.

IGUALES EN DIGNIDAD

En el relato bíblico de la creación, Génesis 1, se nos dice: “Creó, pues, Dios al hombre a imagen suya, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó” (v. 27). La imagen y semejanza de Dios es lo que separa al hombre –varón y hembra– del resto de la creación: el hombre –varón y hembra– es de más valor que los animales y las cosas; por lo tanto, merece ser muy respetado. Ahora, nótese en el versículo que tanto el varón como la hembra son portadores de la imagen de Dios. Continúa leyendo Hombre y mujer: iguales y diferentes.

En defensa de la Biblia digital.

YouVersion es una aplicación móvil, y un sitio web, que ofrece la Biblia en varios idiomas. De acuerdo a su sitio web, en una década, su app de la Biblia ha sido instalada 350,000,000 veces. Y sólo en el 2018: 27.2 billones de capítulos se leyeron, 409 millones de versículos se compartieron y 950 millones días de plan bíblico se completaron.

Leer la Biblia desde un dispositivo móvil –celular, tableta, computadora portátil– es algo cada vez más común. Sin embargo, he escuchado personas criticar la Biblia digital y he leído artículos explicando el porqué es mejor la Biblia física que la Biblia digital. En este breve artículo, quiero defender el uso de la Biblia digital. Pero antes, hay dos cosas que debo hacer:

Primero, a aquellos –como mi madre– que critican la tecnología de hoy en día pero dan por sentado la tecnología de ayer: recuerden que la Biblia física es también un avance tecnológico. A lo largo de los años se usaron distintos materiales en los cuales se escribió la Biblia: piedra (Deu. 5:22), papiro (2 Jn. 2:12), pergamino (2 Ti. 4:13), etc. Cada uno tenía sus ventajas y sus desventajas. Pero Dios está detrás del avance tecnológico. Como alguien dijo, la historia comienza en un jardín (Génesis) y termina en una ciudad (Apocalipsis). Continúa leyendo En defensa de la Biblia digital.

Salomón: “¡Cuidado de quien te enamoras!”.

Salomón es descrito como un rey que en la primera parte de su reinado «amaba al Señor, andando en los estatutos de su padre David» (1 Re. 3:3). Incluso años después de su reinado se habla de él de la siguiente manera: “entre tantas naciones no hubo rey como él, y era amado por su Dios, y Dios le había hecho rey sobre todo Israel” (Neh. 13:26).

Sin embargo, también se dice que en la última parte de su reinado «Salomón, además de la hija de Faraón, amó a muchas mujeres extranjeras, moabitas, amonitas, edomitas, sidonias e hititas» (1 Re. 11:1). Eso iba claramente en contra de lo que Dios le había dicho a Su pueblo. En Deuteronomio 17:17 Dios había dicho: “Tampoco tendrá muchas mujeres, no sea que su corazón se desvíe”. Y en Éxodo 34:15, 16 Él dijo: “no sea que hagas pacto con los habitantes de aquella tierra, y cuando se prostituyan con sus dioses y les ofrezcan sacrificios, alguien te invite y comas de su sacrificio; y tomes de sus hijas para tus hijos, y ellas se prostituyan con sus dioses, y hagan que también tus hijos se prostituyan con los dioses de ellas”.

¿Cuál fue el resultado de eso? Pasó exactamente lo que Dios dijo que pasaría: “sucedió que cuando Salomón era ya viejo, sus mujeres desviaron su corazón tras otros dioses, y su corazón no estuvo dedicado por entero al Señor su Dios… Y el Señor se enojó con Salomón porque su corazón se había apartado del Señor, Dios de Israel, que se le había aparecido dos veces” (1 Re. 11:4-9).

Este ejemplo de Salomón es una advertencia a tener mucho cuidado de con quien haces pareja. Pero nótese que el pasaje dice que Salomón se apegó a ellas con amor (1 Re. 11:2). Así que, el llamamiento no es meramente a no entrar en un noviazgo o no casarte con una persona que no es cristiana, el llamamiento es a guardar tu corazón para que no ame románticamente a una persona que no es cristiana. Puede que todavía no hayas entrado en una relación romántica con una persona no-cristiana; pero si tu corazón se apegó a ésta con amor, ya estás en peligro.

A aquellos que están en “Missionary Dating” [Noviazgo Misionero] o que piensan que van a convertir a la otra persona, Dios les dice: “ciertamente desviarán vuestro corazón”. Sí, es cierto que Dios nos utiliza a ti y a mí para salvar a otras personas. Pero Él mismo ha dicho que si tu corazón se apega con amor a otra persona que no es cristiana, tu corazón va a ser desviado. Y el mayor error que podemos cometer es creer que nosotros somos la excepción a la regla. Le pasó a Salomón, ¿piensas que no te puede pasar a ti?

La confianza de Pablo respecto a los cristianos.

En la segunda carta del apóstol Pablo a los cristianos tesalonicenses se habla acerca de la segunda venida de Jesucristo. Los cristianos tesalonicenses habían recibido el falso mensaje de que el día del Señor había llegado (2:2) y, debido a eso, algunos cristianos habían dejado de trabajar (3:11). Pero el apóstol Pablo, con la autoridad dada por el Señor Jesucristo, les ordenó a los cristianos a estar firmes y conservar las buenas doctrinas que él les había enseñado (2:15).

En el último capítulo de esta carta, el apóstol Pablo dijo: “Y tenemos confianza en el Señor respecto de vosotros, de que hacéis y haréis lo que ordenamos” (3:4). Pablo estaba confiado de que los cristianos tesalonicenses obedecían y seguirían obedeciendo todo lo que Dios les ordenaba a través de él.

Ahora, nótese la forma en la cual Pablo escribió en la primera parte del versículo: “Y tenemos confianza en el Señor respecto de vosotros”. Si eso hubiese sido escrito por un “predicador” de nuestros días, probablemente hubiera dicho algo así: “yo confío en que ustedes pueden, ¡sean obedientes!”. Pero las palabras que Pablo usó dejan claro que su confianza última no estaba ni en el corazón dispuesto –que es una buena cosa– ni en la capacidad de los tesalonicenses. La confianza de Pablo estaba en Dios.

Nótese también la segunda parte del versículo: “de que hacéis y haréis lo que ordenamos”. Si Pablo está confiado en el Señor, la conclusión lógica a la que llegaríamos nosotros sería: “Dios hará por ustedes lo que ordenamos”. Pero esa no es la conclusión de Pablo. Esa no es la lógica divina. En las palabras de Pablo no hay ninguna indicación de que Dios obedecerá por nosotros o que hará lo que nos corresponde a nosotros.

Ese es uno de los misterios de la santificación. En palabras de Jonathan Edwards: “no es que somos meramente pasivos, ni que Dios hace una parte y nosotros el resto. Dios hace todo y nosotros hacemos todo. Dios produce todo y nosotros hacemos todo. Porque eso es lo que Él produce: nuestro hacer. Dios es el único autor y fuente; nosotros somos los únicos hacedores. Nosotros somos en diferentes sentidos, totalmente pasivos y totalmente activos”.

Si el cristiano verdadero obedecerá porque Dios es fiel para hacerlo obedecer –sin coacción alguna–, un “cristiano” que vive en desobediencia no debería llamarse cristiano. Nuestra confianza última con respecto a nuestra obediencia y la obediencia de otros cristianos debe estar en Dios. Y es Dios quien merece la gloria por nuestra obediencia al final del día.