No es lo que dices, sino lo que haces.

En Mateo 7:21-23 Jesús nos advierte que debemos cuidarnos de creer que somos cristianos que van de camino al cielo sin tener ninguna evidencia válida para ello.

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Sermones de la serie: ¿Cómo identificar a un falso profeta? | No es lo que dices, sino lo que haces. | ¿Dónde está construida tu casa?

 

Arma ya tu biblioteca cristiana gratis.

FELiRe (Fundación Editorial de Literatura Reformada) busca servir al pueblo de Dios mediante la difusión de literatura cristiana de buena calidad. Puedes pedir libros físicos y/o descargar libros electrónicos. Todo gratuitamente. Recomiendo Los atributos de Dios.

Chapel Library tiene como propósito enviar alrededor del mundo “materiales de siglos pasados centrados en Cristo”. Este ministerio cuenta con más de 850 títulos cristo céntricos (180 en español). Recomiendo Una teología de la familia.

9Marcas equipa líderes de la iglesia con una visión bíblica para mostrar la gloria de Dios a través de iglesias sanas. Con ese fin, este ministerio ofrece libros y revistas –muchos de ellos gratis–. Recomiendo Una Iglesia Saludable: 9 Características.

R. C. SPROUL

Preguntas Cruciales es una serie de libros (o folletos) electrónicos escritos por el pastor y teólogo R. C. Sproul con el fin de ayudar a los cristianos a saber lo que creen, por qué lo creen, cómo vivirlo y cómo compartirlo.

SÓLO EN INGLÉS

Grace-eBooks.com ofrece una lista de libros electrónicos en formato PDF, organizados por autor, que puedes descargar gratuitamente. Recomiendo J. C. Ryle.

John Piper es fundador y maestro de Desiring God. Piper es autor de más de 50 libros, la mayoría de los cuales pueden ser descargados gratuitamente. Recomiendo Desiring God [Deseando a Dios].

Gospel eBooks* proporciona alertas de libros electrónicos cristianos gratis o con descuento. Recomiendo ESV Global Study Bible [Biblia de Estudio ESV Global].

MENSUAL

Faithlife crea herramientas y recursos electrónicos para que la iglesia estudie y crezca a la luz de la Biblia. Mensualmente ellos ofrecen libros electrónicos gratuitamente tanto en Faithlife eBooks como en Logos –que es uno de sus servicios–.

AUDIO LIBROS

Christianaudio.com* busca “moldear los corazones cristianos para que piensen y hagan lo correcto”. Ellos ofrecen cada mes un audio-libro gratis.

* No puedo asegurar que estos dos ministerios siempre proveen materiales de sana doctrina. Sométanlo todo a prueba, aférrense a lo bueno (1 Ts. 5:21).

 

Dios es la fuente de toda bendición.

José fue el principal instrumento de Dios para preservar la vida de Jacob y sus hermanos durante los siete años de hambre que azotaron a la tierra. José proveyó tanto para ellos como para sus hijos mientras él vivía. Ahora, nótese que dije que José no fue más que un “instrumento”, al fin y al cabo, fue Dios quien bendijo a Israel.

El libro de Éxodo comienza con la siguiente noticia: “Y murió José, y todos sus hermanos, y toda aquella generación” (Éx. 1:6). José, aquel que había provisto para Israel por años, había muerto. ¿Qué pasaría con Israel ahora? El versículo siguiente responde a esa pregunta: “Pero los hijos de Israel fueron fecundos y aumentaron mucho, y se multiplicaron y llegaron a ser poderosos en gran manera, y la tierra se llenó de ellos” (v. 7). A pesar de que José se había ido, Israel continuaba aumentando y multiplicándose.

Después se levantó un rey en Egipto que puso capataces sobre Israel, para oprimirlos con duros trabajos. Pero eso no funcionó: “Pero cuanto más los oprimían, más se multiplicaban y más se extendían, de manera que los egipcios llegaron a temer a los hijos de Israel” (v. 12). Lo más natural que se esperaba de la opresión era que Israel no se multiplicará; pero Israel se multiplicaba –a pesar de la opresión–. El agua que estaba supuesta a extinguir el fuego, terminó encendiéndolo más.

Uno de los últimos recursos que utilizó el rey de Egipto contra Israel fue el siguiente: “y [Faraón] les dijo [a las parteras]: Cuando estéis asistiendo a las hebreas a dar a luz, y las veáis sobre el lecho del parto, si es un hijo, le daréis muerte, pero si es una hija, entonces vivirá” (v. 16). Pero ni aún eso funcionó ya que las parteras eran temerosas de Dios y por eso “no hicieron como el rey de Egipto les había mandado, sino que dejaron con vida a los niños” (v. 17).

¿Qué aprendemos de todo esto? Aprendemos que Dios es la fuente de toda bendición para Su pueblo. Él puede usar y generalmente usa medios para bendecirte, pero Él no está atado a ellos. Dios puede utilizar a algún familiar, a algún amigo o a algún trabajo para bendecir tu vida; pero Dios puede bendecirte aun si ese familiar muere, si ese amigo se va o si te despiden del trabajo. Dios puede bendecirte incluso en circunstancias desfavorables. Él lo hizo con Israel y sin duda lo puede hacer contigo.

Tripp sobre “La labor de criar adolescentes”.

Nosotros no somos los autores del cambio; nunca seremos nada más y nada menos que instrumentos en las manos de Aquel que crea el cambio. No debemos tratar de hacer Su trabajo, sino ser personas que entienden lo que significa orar sin cesar.

En todo esto, debemos recordar las verdades de la Palabra. No estamos solos (Jos. 1:1-9). Dios es nuestro pronto auxilio en las tribulaciones (Sal. 46). Él está obrando en cada situación, ubicación y relación para alcanzar lo que es bueno (Ro. 8:28ss). Él está obrando en nosotros para lograr cosas que son más grande de lo que pedimos o entendemos (Ef. 3:14-20). No necesitamos temer nuestras debilidades, porque Su gracia es suficiente y Su fuerza se perfecciona cuando somos débiles (2 Co. 12:7-10). Ya se nos ha dado todo lo que necesitamos para hacer la voluntad de Dios (2 Pe. 1:3-4). Dios ha prometido darnos sabiduría sin favoritismo (Stg. 1:5). Él es fiel y justo para perdonarnos y limpiarnos de toda maldad (1 Jn. 1:9). Debido a la victoriosa obra de Cristo, nuestra labor en Su nombre no es en vano (1 Co. 15:58). El día se acerca cuando esta lucha acabará y no habrá más pecado ni dolor (1 Co. 15:50-57).

¿Qué hacen estas promesas para nosotros? Cambian totalmente la manera en la cual nosotros pensamos acerca de nuestra labor de criar adolescentes. Nuestra meta no puede ser la supervivencia. Esta meta es demasiado baja porque olvida las gloriosas cosas que Dios está haciendo en nosotros y ha prometido hacer a través de nosotros. Tenemos una maravillosa oportunidad –la de ser a diario parte de la gloriosa obra de redención de Dios–. ¡No hay más grande llamamiento! Debemos ver nuestra labor de criar como más que un deber. Es un gran privilegio. ¿Cómo puede ser que Dios nos confiara una labor tan significativa? Tenemos que abrazar nuestro llamamiento con esperanza. ¡Él está aquí, Él está obrando! ¡Tenemos una razón para levantarnos en la mañana y recordarnos que nuestras vidas tienen propósito y significado eterno! Tenemos una razón para salir en fe y hacer con valor las cosas que Dios nos ha llamado a hacer mientras criamos a nuestros adolescentes.

Este artículo es un extracto tomado de: Paul David Tripp. Age of Opportunity [Edad de Oportunidad], pp. 252, 253. Traducción de Misael Susaña.