Ryle sobre “Diferencia entre justificación y santificación”.

¿EN QUÉ SENTIDO, PUES, SON IGUALES LA JUSTIFICACIÓN Y SANTIFICACIÓN?

(a) Ambas proceden originalmente de la gracia de Dios. Es únicamente por su gracia que el creyente es justificado o santificado.

(b) Ambas son parte de la gran obra de salvación que Cristo, en el pacto eterno, ha realizado para bien de su pueblo. Cristo es la fuente de vida, de la cual fluyen, tanto el perdón como la santidad. La raíz de cada una es Cristo.

(c) Ambas están en una misma persona. Aquellos que son justificados, siempre son santificados y aquellos que son santificados, son siempre justificados. Dios ha unido en una sola persona la justificación y la santificación, y no pueden ser separadas.

(d) Ambas comienzan al mismo tiempo. El momento en que una persona comienza a ser una persona justificada, comienza también a ser santificada. Quizá no lo perciba, pero ésta es la realidad.

(e) Ambas son necesarias para la salvación. Nadie ha llegado al cielo sin un corazón renovado, al igual que perdonado; sin la gracia del Espíritu, al igual que la sangre de Cristo; sin idoneidad para la gloria eterna, al igual que un título. Una es tan necesaria como la otra.

Estos son los puntos en que coinciden la justificación y santificación.

CONSIDEREMOS AHORA LO OPUESTO Y VEAMOS EN QUÉ SENTIDO DIFIEREN

(a) La justificación, es Dios declarando justos a aquellos que reciben a Cristo, basándose en que la justicia de Cristo es imputada a la cuenta de aquellos que lo reciben. La santificación es, de hecho, hacer justo al hombre en su interior, aunque sea en un grado muy débil. Continuar leyendo Ryle sobre “Diferencia entre justificación y santificación”.

Owen sobre «La mortificación del pecado».

“Porque si viviereis conforme á la carne, moriréis; mas si por el Espíritu mortificáis las obras de la carne, viviréis” (Romanos 8:13).

Primeramente, el texto comienza con la palabra “si”. Pablo usa este “si” para indicar la conexión entre la mortificación de las obras de la carne y la vida. Esto es como decir a un hombre enfermo: “Si tomas la medicina, pronto te sentirás mejor”. Al hombre enfermo se le está prometiendo un mejoramiento en su salud, a condición de que siga las indicaciones que se le dan. En una manera semejante el “si” de nuestro texto nos dice que Dios ha señalado “la mortificación de las obras de la carne” como el medio infalible para alcanzar “la vida”. Existe una relación inquebrantable entre la verdadera mortificación del pecado y la vida eterna. “Si… mortificáis las obras de la carne, viviréis”. Aquí está entonces el motivo para obedecer el deber que Pablo prescribe.

Segundo, la palabra “vosotros” nos dice a quienes este deber y promesa tiene aplicación. “Vosotros” se refiere a los creyentes descritos en el primer versículo como “los que están en Cristo Jesús”. Se refiere a aquellos que “no estáis en la carne, sino en el espíritu” (vers. 9). Se refiere a aquellos en quienes mora el Espíritu (vers. 10-11). Es tonto e ignorante esperar que alguien que no sea un creyente verdadero, cumpla con este deber. Si pensamos cuidadosamente acerca de a quienes Pablo está escribiendo y qué es lo que les dice que hagan, podemos hacer la siguiente declaración: Los creyentes verdaderos, quienes definitivamente son libres del poder condenatorio del pecado (y de su esclavitud), no obstante, deben ocuparse a lo largo de sus vidas con la mortificación del poder del pecado que todavía permanece en ellos. Continuar leyendo Owen sobre «La mortificación del pecado».

5 verdades sobre la santificación.

2 Corintios 3:18 es un pasaje bíblico que trata acerca de la santificación, aunque en éste no se menciona la palabra “santificación”: “Pero nosotros todos, con rostro descubierto, contemplando como en un espejo la gloria del Señor, vamos siendo transformados por el Espíritu, de gloria en gloria, en la misma imagen del Señor” (BTX). Veamos cinco verdades que encontramos en este versículo sobre la santificación progresiva:

1. TODO CRISTIANO EXPERIMENTA SANTIFICACIÓN

“Pero nosotros todos”.

La santificación no es algo que sólo algunos cristianos (p. ej. Misioneros, pastores, diáconos, líderes de adoración) conocen. La santificación es una gracia que todo cristiano verdadero experimenta. Esto no quiere decir que todos corren a la misma velocidad ni que todos están en el mismo lugar con respecto a la santidad, pero sí quiere decir que en la vida de un cristiano verdadero siempre veremos santidad. Dicho de otra manera, cuando vemos santidad en la vida de una persona podemos estar seguros de que esa persona es cristiana.

2. SOMOS SANTIFICADOS AL CONTEMPLAR SU GLORIA

“Contemplando como en un espejo la gloria del Señor”.

El medio por el cual somos santificados es la contemplación de la gloria del Señor Jesucristo. ¿Dónde encontramos la gloria de Jesucristo? En la Biblia, en el evangelio (2 Co. 4:4). Es debido a eso que la lectura y la meditación en la Palabra (en donde se revela el carácter y la obra de nuestro Señor) es muy importante para todos aquellos que toman en serio la santidad. Continuar leyendo 5 verdades sobre la santificación.

¿Quién eres tú? [Sermón]

Más importante que lo que tú piensas de ti mismo y más importante que lo que otros piensan de ti es lo que Dios dice de ti, cristiano. Alineemos, por lo tanto, nuestros pensamientos con la Palabra de Dios y vivamos de acuerdo a la verdad de que fuimos bendecimos en Cristo al ser elegidos, predestinados, perdonados, al ser hechos herencia y al ser sellados con Su Espíritu.

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