Evangelismo 101: cómo evangelizar.

EL EVANGELIO DESDE UN PASAJE

Podemos evangelizar a partir de la explicación de uno de los siguientes pasajes bíblicos:

  • “Ciertamente El llevó nuestras enfermedades, y cargó con nuestros dolores; con todo, nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y afligido. Mas El fue herido por nuestras transgresiones, molido por nuestras iniquidades. El castigo, por nuestra paz, cayó sobre El, y por sus heridas hemos sido sanados. Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, nos apartamos cada cual por su camino; pero el Señor hizo que cayera sobre El la iniquidad de todos nosotros” (Isaías 53:4-6).
  • “Pero Dios ha cumplido así lo que anunció de antemano por boca de todos los profetas: que su Cristo debería padecer. Por tanto, arrepentíos y convertíos, para que vuestros pecados sean borrados, a fin de que tiempos de refrigerio vengan de la presencia del Señor” (Hechos 3:18, 19).
  • “Por tanto, hermanos, sabed que por medio de El os es anunciado el perdón de los pecados; y que de todas las cosas de que no pudisteis ser justificados por la ley de Moisés, por medio de El, todo aquel que cree es justificado” (Hechos 13:38, 39).
  • “Porque a duras penas habrá alguien que muera por un justo, aunque tal vez alguno se atreva a morir por el bueno. Pero Dios demuestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Entonces mucho más, habiendo sido ahora justificados por su sangre, seremos salvos de la ira de Dios por medio de El” (Romanos 5:7-9).
  • “Ahora os hago saber, hermanos, el evangelio que os prediqué, el cual también recibisteis, en el cual también estáis firmes, por el cual también sois salvos, si retenéis la palabra que os prediqué, a no ser que hayáis creído en vano. Porque yo os entregué en primer lugar lo mismo que recibí: que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; que fue sepultado y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras” (1 Corintios 15:1-4).
  • “Porque todos los que son de las obras de la ley están bajo maldición, pues escrito está: Maldito todo el que no permanece en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas. Y que nadie es justificado ante Dios por la ley es evidente, porque El justo vivirá por la fe. Sin embargo, la ley no es de fe; al contrario, El que las hace, vivirá por ellas. Cristo nos redimió de la maldición de la ley, habiéndose hecho maldición por nosotros (porque escrito está: Maldito todo el que cuelga de un madero), a fin de que en Cristo Jesús la bendición de Abraham viniera a los gentiles, para que recibiéramos la promesa del Espíritu mediante la fe” (Gálatas 3:10-14).

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Evangelismo 101.

Evangelismo 101

El evangelismo es una gracia o privilegio del cual Dios nos llama a ser parte. Últimamente he sentido más presión de parte de Dios para hacer con mucho más frecuencia el trabajo de un evangelista (2 Timoteo 4:5) y, al mismo tiempo, he pedido a Dios perdón por no evangelizar tanto como podría. Recientemente se me invitó a compartir con los jóvenes de la iglesia acerca del evangelismo, lo cual he aprovechado para redactar una introducción al evangelismo que he titulado Evangelismo 101.

¿QUÉ ES EL EVANGELIO?

Antes de evangelizar, es esencial que sepamos lo que es el evangelio. ¿Cómo hemos de proclamar una noticia que no conocemos? He aquí una sencilla definición del evangelio:

“El evangelio es la buena noticia de que por la vida, muerte y resurrección de Jesucristo hay salvación para todo pecador que se arrepiente de sus pecados y confía en Él como el Salvador y el Señor”.

¿QUÉ ES EVANGELIZAR?

En Lucas 24:47 se dice que en el nombre de Cristo ha de predicarse «el arrepentimiento para el perdón de los pecados a todas las naciones, comenzando desde Jerusalén». Es por eso que leemos en Hechos 1:8 que los discípulos de Cristo, en el poder del Espíritu Santo, serían «testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra». Y el apóstol Pablo fue escogido para ser testigo a todos los hombres de lo que había visto y oído (Hch. 22:15). Continúa leyendo Evangelismo 101.

4 errores en el evangelismo de hoy.

1. NO HABLAR DEL PECADO Y SUS CONSECUENCIAS

Muchos evangelizan hoy en día diciendo “Jesús te ama y quiere salvarte” o “Dios tiene un plan maravilloso para tu vida” sin hablar del pecado. Cuando esto sucede, cuando no se le muestra al hombre su pecaminosidad, no se evangeliza correctamente. Aquellas personas que escuchan decir que Jesús las ama y quiere salvarlas, sin antes estar conscientes de su pecado y de la consecuencia negativa de éste, pensarán de la siguiente manera: “¿De qué Jesús quiere salvarme? ¡Yo no necesito ser salvado de nada!”; y así rechazarán el evangelio de Jesucristo.

Dios en Su Palabra le habla al impío de su pecado y su consecuencia, y Dios nos llama a hacer lo mismo (hablarle al impío de su pecado y su consecuencia). En el más excelente tratado evangelístico, la epístola a los Romanos, antes de hablarnos de la justificación que viene de Dios y de la paz con Él gracias a Jesucristo, se nos habla de la justa ira de Dios contra toda impiedad e injusticia de los hombres (Ro. 1:18). Y es después de que el apóstol Pablo (inspirado por Dios) deja claro que todos pecaron y no alcanzan la gloria de Dios (Ro. 3:23) que éste dice: “siendo justificados gratuitamente por su gracia por medio de la redención que es en Cristo Jesús” (Ro. 3:24). El atalaya (centinela) que Dios había puesto para amonestar de Su parte al pueblo, tenía la misión de decirle a impío: “Ciertamente morirás”; y así apercibir, advertir, al impío de su mal camino con el fin o propósito de que éste (el impío) viva (Ez. 3:18).

2. MINIMIZAR LA IMPORTANCIA DEL ARREPENTIMIENTO Y LA FE

Sí, es cierto que tanto la fe como el arrepentimiento son dones de Dios (Hch. 11:18; Ef. 2:8) y que por sí mismos (aparte de Jesucristo) no salvan –sólo Jesucristo salva–, pero estos dones son importantes porque Dios ha establecido que el arrepentimiento preceda al perdón de los pecados (Pr. 28:13; 1 Jn. 1:9) y que la fe sea el cauce por donde corra la sobreabundante gracia de Dios, la mano vacía y extendida que recibe Su favor, el medio por el cual vamos a Jesucristo para recibir [de Él] salvación, perdón de los pecados, vida eterna (Jn. 6:35). Continúa leyendo 4 errores en el evangelismo de hoy.