La inmoralidad, un asunto serio [II]

La Palabra de Dios dice en 1 Corintios 6:9,10 lo siguiente: “¿O no sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No os dejéis engañar: ni los inmorales, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los difamadores, ni los estafadores heredarán el reino de Dios”. Este pasaje bíblico es muy claro: los inmorales no heredarán el reino de Dios; en el cielo no habrá ningún inmoral. Punto. Alguien podría preguntarme: “¿Estás diciendo, entonces, que es posible que un cristiano pierda la salvación?”; o: “¿Eso quiere decir que no existe una lucha contra este pecado en la vida del cristiano?”. A lo que respondo diciendo: No, eso no es lo que estoy diciendo, y más importante aún, no es lo que la Palabra de Dios dice.

Leamos el versĂ­culo que le sigue a 1 Corintios 6:9, 10, el cual dice: “Y esto erais algunos de vosotros; pero fuisteis lavados, pero fuisteis santificados, pero fuisteis justificados en el nombre del Señor Jesucristo y en el EspĂ­ritu de nuestro Dios” (v. 11). El apĂłstol dice que algunos de los corintios en el pasado fueron inmorales, adĂşlteros, homosexuales, pero ahora son lavados, santificados, justificados. Aquel que profesa ser cristiano, pero sigue siendo inmoral, y continĂşa en este pecado como antes, y tiene una vida caracterizada por la práctica de este pecado, manifiesta que nunca ha sido un cristiano verdadero. SĂ­, un cristiano verdadero lucha contra este pecado e incluso puede caer (vĂ©ase el caso de David en 2 Samuel 11); pero, su vida no se caracteriza por la práctica de este pecado, y al caer Ă©l lo confesará a Dios, pedirá de Su ayuda y con pleno propĂłsito y esfuerzo buscará apartarse de este pecado. Continuar leyendo La inmoralidad, un asunto serio [II]

Edwards sobre “Los atributos de Dios están de tu lado”.

A todos los verdaderos cristianos:

TĂş has escuchado quĂ© ser superlativamente excelente es tu Dios. Sus excelencias son motivo de gozo y consuelo para ti; puedes sentarte y meditar en ellas con placer y deleite. Los pensamientos acerca de la grandeza, el poder, la santidad, y la justicia de Dios son motivo de terror para el impĂ­o, y serán motivo de terrible asombro para ellos por siempre; pero Ă©stos son consoladores y causa de gozo para ti. Los más terribles y espantosos atributos de Dios no necesitan ser terribles para ti, sino consoladores. Puedes pensar en su gran poder, en su terrible majestad, en su justicia vindicativa, con gozo, asĂ­ como pensar en su misericordia y bondad; puedes pensar con gozo en que Él es un fuego consumidor, asĂ­ como pensar en que Él es la Rosa de SarĂłn y el Lirio de los Valles, porque todos sus atributos están en de tu lado; su justicia y santidad, asĂ­ como su misericordia, amor, y compasiĂłn. Puedes pensar en su descenso del cielo para juicio en su terrible majestad, y todo el mundo cayendo en pedazos ante Él con terremotos y truenos y relámpagos, y los demonios y los hombres impĂ­os temblando en horror inexpresable y en asombro ante la vista de Él, con tanto consuelo como puedes pensar en Él colgando en la cruz. Has sido librado de la ira de este terrible Ser, estás en Cristo, un refugio seguro contra todo peligro, y donde nunca necesitas temer la sensaciĂłn de su venganza. Su ira será derramada sobre sus enemigos, pero tĂş estás seguro y no necesitas temer: estás fuera del camino de ese torrente de azufre que enciende el fuego del infierno, y te has acercado al monte de SiĂłn, la ciudad del Dios vivo, a la JerusalĂ©n celestial, a mirĂ­adas de ángeles, a la asamblea general e iglesia de los primogĂ©nitos que están inscritos en los cielos, y a Dios el Juez de todos, y a los espĂ­ritus de los justos hechos ya perfectos, y a JesĂşs el mediador del nuevo pacto, y a la sangre rociada que habla mejor que la sangre de Abel. Continuar leyendo Edwards sobre “Los atributos de Dios están de tu lado”.

Vivir es Cristo – Jonathan & Sarah Jerez

El 13 de agosto, Jonathan y Sarah Jerez lanzaron su primer álbum musical titulado “Vivir es Cristo”. En este álbum musical encontrarás las canciones GlorifĂ­cate, Yahweh, Soberano Salvador y Un Siervo para tu gloria. Pero eso no es todo, tambiĂ©n encontrarás nuevas canciones (Roca de mi salvaciĂłn, Dios muestra su amor, Vivir es Cristo, Recordamos hoy), himnos evangĂ©licos (Se mi visiĂłn y Dame a Cristo) y canciones inspiradas en himnos (La sangre de JesĂşs, Todo lo pagĂł). Este álbum musical está compuesto por un total de 12 canciones, con buena mĂşsica y letras saturadas de las Escrituras, cuyo mensaje central es el evangelio de Jesucristo. Continuar leyendo Vivir es Cristo – Jonathan & Sarah Jerez

La mancha que es emblanquecida.

“Venid ahora, y razonemos —dice el SEÑOR— aunque vuestros pecados sean como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; aunque sean rojos como el carmesí, como blanca lana quedarán” (Isaías 1:18).

Nótese que es Dios mismo quien empieza llamándonos a acercarnos a Él para recibir la limpieza de la mancha de nuestra iniquidad, el perdón de nuestros pecados. Dios utiliza dos ejemplos para transmitir el mismo mensaje: “[1] aunque vuestros pecados sean como la grana… [2] aunque sean rojos como el carmesí”. Tanto la grana como el carmesí son de color rojo intenso. Es como si Dios dijera: “Aun si sus pecados fueran tan grandes…”. Y Dios continúa diciendo: “[1] como la nieve serán emblanquecidos… [2] como blanca lana quedarán”. Ahora Dios lleva el ejemplo al otro extremo, del rojo muy intenso al blanco más puro. Dios no dice que después de limpiar los pecados, que son como rojo intenso, quedaran sólo rojos. Dios tampoco dice que después de limpiar los pecados, que son como rojo intenso, quedarán color rosa. Dios dice que después de limpiar los pecados, que son como rojo intenso, quedarán perfectamente blancos. No habrá mancha en lo absoluto, el pecado será limpiado hasta que no quede rastro alguno (Jer. 50:20).

¿Qué es eso tan poderoso y eficaz que Dios utiliza para limpiar el pecado? “la sangre de Jesús su Hijo [es la que] nos limpia de todo pecado” (1 Jn. 1:7). Aunque Jesucristo nunca pecó, Su vida nunca se manchó con el pecado, Él derramó Su preciosa sangre en la cruz del calvario para limpiar todos nuestros pecados (pasados, presentes y futuros).

EXHORTACIÓN FINAL

Si no eres cristiano, acércate a Dios por los méritos de Jesucristo para tu salvación. Acércate a Dios, arrepentido de todos tus pecados y confiando sólo en Jesucristo como tu Salvador y Señor que hoy vive. Entonces, no sólo serás perdonado tu pecado, sino que también serás salvado del dominio de éste y tendrás vida eterna. Estas palabras también son para ti: “Regresa, infiel Israel” —declara el SEÑOR—, “no te miraré con ira, porque soy misericordioso” —declara el SEÑOR—; “no guardaré rencor para siempre” (Jer. 3:12).

Si eres cristiano, te pregunto: ¿En base a qué (debido a qué) le pides a Dios que perdone tus pecados? ¿En base a tu obediencia futura? ¿O en base a la sangre de Jesucristo derramada a tu favor? C. J. Mahaney dijo: “La obediencia futura sí es importante, pero es imposible resolver los asuntos del ayer haciendo mejor las cosas el día de mañana. Nuestras promesas de obediencia futura, aunque sean sinceras, no pueden resolver la condenación por los pecados pasados” (Vivamos centrados en la cruz, p. 118). Recuerda que el perdón de pecados que viene de Dios no es debido a nuestra obediencia, sino a la preciosa sangre de Jesucristo –sólo ésta es eficaz para limpiarnos–.

1ra parte; 2da parte