La Palabra de Dios dice en 1 Corintios 6:9,10 lo siguiente: “¿O no sabĂ©is que los injustos no heredarán el reino de Dios? No os dejĂ©is engañar: ni los inmorales, ni los idĂłlatras, ni los adĂşlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los difamadores, ni los estafadores heredarán el reino de Dios”. Este pasaje bĂblico es muy claro: los inmorales no heredarán el reino de Dios; en el cielo no habrá ningĂşn inmoral. Punto. Alguien podrĂa preguntarme: “¿Estás diciendo, entonces, que es posible que un cristiano pierda la salvaciĂłn?”; o: “¿Eso quiere decir que no existe una lucha contra este pecado en la vida del cristiano?”. A lo que respondo diciendo: No, eso no es lo que estoy diciendo, y más importante aĂşn, no es lo que la Palabra de Dios dice.
Leamos el versĂculo que le sigue a 1 Corintios 6:9, 10, el cual dice: “Y esto erais algunos de vosotros; pero fuisteis lavados, pero fuisteis santificados, pero fuisteis justificados en el nombre del Señor Jesucristo y en el EspĂritu de nuestro Dios” (v. 11). El apĂłstol dice que algunos de los corintios en el pasado fueron inmorales, adĂşlteros, homosexuales, pero ahora son lavados, santificados, justificados. Aquel que profesa ser cristiano, pero sigue siendo inmoral, y continĂşa en este pecado como antes, y tiene una vida caracterizada por la práctica de este pecado, manifiesta que nunca ha sido un cristiano verdadero. SĂ, un cristiano verdadero lucha contra este pecado e incluso puede caer (vĂ©ase el caso de David en 2 Samuel 11); pero, su vida no se caracteriza por la práctica de este pecado, y al caer Ă©l lo confesará a Dios, pedirá de Su ayuda y con pleno propĂłsito y esfuerzo buscará apartarse de este pecado. Continuar leyendo La inmoralidad, un asunto serio [II]