Spurgeon sobre “6 razones por las que Dios salva a los peores pecadores”.

Primero, porque ilustra el gran poder del evangelio. El Señor parece haber dicho: “Extenderé mi mano y salvaré a algunos de los peores pecadores para que, a lo largo de todo el tiempo, se sepa que mi evangelio puede lograr la salvación de todo tipo de pecadores –incluso de los más despreciados–. Por muy depravados y caídos que sean, no pueden haber ido más allá del alcance del evangelio de mi Hijo”.

Segundo, porque magnifica Su misericordia. Cuando, en gran ternura, Él viene y mira el pecado como una enfermedad; entonces, mientras peor es la enfermedad, más es Su compasión.

Tercero, porque confunde a la justicia propia. “Debido a que dices que no necesitas un Salvador, no tendrás un Salvador. No vine a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento”. Baja de tu elevado pináculo, Sr. Fariseo, que le agradeces a Dios que no eres como los demás hombres. Párate al lado del pobre recaudador de impuestos que has despreciado y grita como él: “Dios, sé propicio a mí, pecador”; y luego ve si Dios no te tratará con misericordia también.

Cuarto, porque anima a los predicadores del evangelio. Te contaré un secreto: los ministros somos, a menudo, un grupo de hombres muy débiles de corazón. Dios, a menudo, alienta a Sus siervos sacando de entre los impíos algunos de estos grandes pecadores, lavándolos más blancos que la nieve en la preciosa sangre de Jesús y llevándolos a su reino en la tierra, en anticipación del tiempo en que serán recibidos en su reino arriba.

Quinto, porque anima a otros grandes pecadores a venir a Él. Conocí a un hombre que dijo: “Temo que no puedo ser salvo, porque he sido un pecador tan terrible”; pero, un día, se encontró con uno de sus viejos compañeros, que solía maldecir, beber y mentir, y al saber que había sido salvado, él se dijo a sí mismo: “¡Oh! Yo también podría ser salvo”.

Sexto, porque Él obtiene de ellos gran amor, celo intenso y mucho fervor. Cuando el Señor salva a un gran pecador, ¡cómo lo amará ese pecador y cómo hablará de él a otros pecadores! Una mujer, que ha sido sacada de gran pecado a los caminos de la virtud y el honor, es la que se regocijará en rescatar a otros de una vida de pecado y vergüenza. Si encuentra a un hombre al que se le ha permitido conocer las profundidades del pecado, él es el que se deleitará en ir a buscar a los que se hunden en esa terrible inundación.

Este artículo es un extracto, tomado por Misael Susaña, de: Charles H. Spurgeon. A Marvellous Change [Un cambio maravilloso]. Traducción de Misael Susaña.

 

Oh, gran Dios + Regeneración

OH, GRAN DIOS – La IBI

REGENERACIÓN

La canción anterior fue inspirada en la siguiente oración del Valley of Vision [Valle de la visión]:

Oh, Dios del cielo más alto,
ocupa el trono de mi corazón,
toma entera posesión y reina supremamente,
derriba cada deseo rebelde,
que ninguna vil pasión resista tu santa guerra;
manifiesta tu enorme poder,
y hazme tuyo por siempre.
Tú eres digno de ser
alabado con cada respiración,
amado con cada facultad del alma,
servido con cada acción en vida.
Me has amado, desposado, recibido,
comprado, lavado, favorecido, vestido,
adornado,
cuando era indigno, vil, sucio, contaminado.
Estaba muerto en iniquidades,
sin ojos para verte,
sin oídos para escucharte,
sin gusto para saborear tus gozos,
sin inteligencia para conocerte;
Pero tu Espíritu me ha dado vida,
me ha traído a un nuevo mundo como una
nueva criatura,
me ha dado percepción espiritual,
ha abierto tu Palabra como luz a mí, guía,
paz, gozo.
Tu presencia es un tesoro de paz sin fin para mí;
Ninguna provocación puede separarme de tu compasión,
porque me has atraído con cuerdas de amor,
y me perdonas cada día, cada hora.
Oh, entonces, ayúdame a caminar digno de tu amor,
de mis esperanzas, y mi profesión.
Guárdame, porque no puedo hacerlo solo;
Protégeme para que ningún mal me acontezca;
Que deje a un lado cada pecado admirado por muchos;
Ayúdame a caminar a tu lado, descansar en tu brazo,
mantener conversaciones contigo,
que de ahora en adelante pueda ser sal de la tierra
y una bendición a todos.

Backstreet Boys y matrimonio en un mundo como éste

In a world like this [En un mundo como éste] es una canción escrita por Kristian Lundin, Max Martin y Savan Kotecha para el grupo americano de pop Backstreet Boys. La canción dice en su coro:

En un mundo como éste en donde algunos retroceden
Yo, yo sé que lo lograremos.
En un tiempo como éste cuando el amor viene y se va
Yo, yo sé que lo tomaremos.
En un mundo como éste en donde personas caen en pedazos;
En un tiempo como éste cuando nada viene del corazón
En un mundo como éste
Yo te tengo.

DÓNDE ACERTARON

La canción presenta una visión que se ajusta a la realidad del mundo y el tiempo en el cual vivimos: hay corazones rotos y lágrimas, hay personas que retroceden o se arrepienten de los compromisos que hicieron, hay sentimientos superficiales que vienen y se van, hay personas que caen en pedazos –tanto físicamente como espiritualmente–, hay hipocresía.

Y todo eso debido al pecado. Antes de Génesis 3 o la entrada del pecado al mundo, «vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera» (Gén. 1:31). Pero después de la entrada del pecado al mundo, toda la creación fue sujetada a maldición (Gén. 3; Ro. 8). El mundo en el cual vivimos no funciona como debería. Continuar leyendo Backstreet Boys y matrimonio en un mundo como éste

Desde la elección hasta la glorificación.

Todo cristiano verdadero perseverará como cristiano hasta el final. Eso no quiere decir que el cristiano no debe perseverar, pero sí que la preservación de Dios producirá que el cristiano persevere. Eso tampoco quiere decir que el cristiano no tropezará, pero sí que cada vez que tropiece se levantará otra vez en arrepentimiento y fe.

Después de la consoladora promesa de Romanos 8:28, que todo obra para el bien de aquellos que aman a Dios, se dice que eso es así porque a los que Dios conoció de antemano Él también glorificó. La glorificación es el bien más grande en este pasaje y todas las otras bendiciones que Dios nos da contribuyen –y no obstruyen– a la glorificación. Leemos en Romanos 8:29 y 30 lo siguiente:

“Porque a los que de antemano conoció, también los predestinó a ser hechos conforme a la imagen de su Hijo, para que El sea el primogénito entre muchos hermanos; y a los que predestinó, a ésos también llamó; y a los que llamó, a ésos también justificó; y a los que justificó, a ésos también glorificó”.

Lo primero que dice el pasaje que Dios hizo por nosotros fue conocernos de antemano. El conocimiento del cual se habla en este pasaje no se refiere a un mero conocimiento intelectual, como si Dios hubiera sabido que levantaríamos la mano para ser salvos y por eso nos salvó. El conocimiento del cual se habla aquí se refiere a una relación personal y es equivalente a elegir.

Por ejemplo, en Amos 3:2a Dios dice respecto a Israel: “Sólo a vosotros he escogido [Lit., conocido] de todas las familias de la tierra”; y en 1 Pedro 1:20 se dice con respecto a Cristo: “Porque El estaba preparado [Lit., conocido] desde antes de la fundación del mundo, pero se ha manifestado en estos últimos tiempos por amor a vosotros”. Así que, lo que el versículo en Romanos 8 quiere decirnos es que desde la eternidad Dios nos eligió para que tengamos una relación personal con Él. Continuar leyendo Desde la elección hasta la glorificación.