¿Por qué rechazar el racismo? 4 razones

El racismo es la exaltación de un grupo étnico que lleva a la discriminación o al maltrato de otros que no forman parte de ese grupo. Y el racismo es un asunto serio, ya que, como dice David Platt, de esta doctrina se derivó “la Esclavitud en los Estados Unidos, el Holocausto en Alemania, la Masacre Armenia en Turquía, el Genocidio en Ruanda y la matanza japonesa de seis millones de coreanos, chinos, indochinos, indonesios y filipinos”. Y su más reciente víctima fue George Floyd, ciudadano estadounidense de color que murió mientras era arrestado por cuatro policías.

Sin mencionar la palabra “racismo”, la Biblia tiene mucho que decirnos acerca de éste. En este artículo vamos a ver 4 razones por las cuales debemos rechazar el racismo.

1. PORQUE TODOS SOMOS IMAGEN DE DIOS

En Génesis 1 se relata como Dios creó todo lo que existe. Pero a diferencia del resto de la creación, cuando Dios estaba a punto de crear al hombre (varón y hembra), Él dijo: “Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza” (v. 26). Y así Él lo hizo: “Creó, pues, Dios al hombre a imagen suya, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó” (v. 27).

Según esos versículos, toda persona –independientemente de su sexo, color de piel o nacionalidad– ha sido creada a imagen y semejanza de Dios. Eso le da una dignidad que no tiene nada más en la creación. Esa es la razón por la cual Dios dijo en Génesis 9:6 que debe ser castigado aquel que mate a otro ser humano. Y esa es la razón por la cual en Santiago 3:9 se dice que está mal bendecir a Dios y después maldecir al ser humano.

2. PORQUE SÓLO HAY UNA RAZA

En Hechos 17:16 Pablo dijo lo siguiente: “y de uno hizo todas las naciones del mundo [lit. toda la raza humana] para que habitaran sobre toda la faz de la tierra, habiendo determinado sus tiempos señalados y los límites de su habitación”. Según este versículo, independientemente de la época y del lugar, todas las personas proceden de uno y ese uno es Adán. Eso se confirma en Génesis 3:20 que dice: “Y el hombre le puso por nombre Eva a su mujer, porque ella era la madre de todos los vivientes”. Continúa leyendo ¿Por qué rechazar el racismo? 4 razones

La ascensión de Jesús importa.

¿Sabes qué se conmemora hoy? Hoy, jueves 21 de mayo 2020 se conmemora el Día de la Ascensión. Y aunque no se celebra de la misma manera que se celebra la resurrección, el Día de la Ascensión se celebra cuarenta días después de ésta (la resurrección de Jesucristo) y conmemora –como su nombre lo dice– la ascensión de Jesús al cielo.

Sé que muchos no sabían que existía tal cosa como “el Día de la Ascensión”, pero espero que eso no sea una indicación de que esos muchos creen que la ascensión de Jesús es algo sin importancia. Todos los cristianos sabemos que la muerte de Jesús es muy importante. Hemos aprendido que el nacimiento y la resurrección de Jesús son importantes. Y ahora vamos a aprender que la ascensión de Jesús también es importante.

UN GRAN SUMO SACERDOTE…

Podemos dar varias razones por las cuales la ascensión de Jesús es importante y dar varios pasajes bíblicos que apoyen la importancia de ésta. Pero en este artículo veremos una razón por la cual la ascensión de Jesús importa y el pasaje que vamos a considerar es Hebreos 4:14-16, que dice:

“Teniendo, pues, un gran Sumo Sacerdote que trascendió los cielos, Jesús, el Hijo de Dios, retengamos nuestra fe. Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras flaquezas, sino uno que ha sido tentado en todo como nosotros, pero sin pecado. Por tanto, acerquémonos con confianza al trono de la gracia para que recibamos misericordia, y hallemos gracia para la ayuda oportuna”.

Este pasaje se refiere a Jesús como «un gran Sumo Sacerdote». Un sumo sacerdote era alguien constituido por Dios de entre los hombres para ofrecer sacrificios por él mismo, por los que vivían en su casa y por todo el pueblo de Israel. El sumo sacerdote representaba al pueblo delante de Dios. Por medio de los sacrificios que éste ofrecía, la impureza, las rebeliones y todo pecado tanto suyo como del pueblo eran cubiertos. Y a diferencia de los sacerdotes, que entraban en el lugar santo del tabernáculo para cumplir los oficios del culto, el sumo sacerdote entraba al lugar santísimo (santísimo porque la presencia de Dios estaba allí) una vez al año para expiar los pecados por medio de sacrificios. Continúa leyendo La ascensión de Jesús importa.