Doctor Strange y la vida eterna.

Doctor Strange es una película basada en el cómic de Marvel que lleva el mismo nombre. Y esta película trata acerca de un neurocirujano llamado Stephen Strange quien, después de que un accidente automovilístico arruinara su carrera, estudia y trabaja para llegar a convertirse en el hechicero supremo y defender a la tierra de amenazas espirituales.

LA VIDA ETERNA

Doctor StrangeUn tema que se repite varias veces en la película es la vida eterna, la cual parece ser definida como tiempo ilimitado. Y no es sorpresa que en esta película se defina la vida eterna como tiempo ilimitado cuando la mayoría de las personas –incluso muchos cristianos– ven la vida eterna así. Pero lo cierto es que ese es un concepto limitado de lo que la Biblia describe como vida eterna.

Sí, es cierto que la Biblia habla de la vida eterna como tiempo ilimitado o duración para siempre: “Trabajad, no por el alimento que perece, sino por el alimento que permanece para vida eterna, el cual el Hijo del Hombre os dará” (Juan 6:27). Pero si la vida eterna fuera solamente un tiempo sin fin, ésta sería poco o nada atractiva –si no me creen, pregúntenle a Dormammu y a Ancestral o los que irán al castigo eterno–.

Según la Biblia, la vida eterna es también calidad de vida. O dicho de otra manera, la vida eterna es una vida de total satisfacción: “Jesús les dijo: Yo soy el pan de la vida; el que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí nunca tendrá sed” (Juan 6:35); es una vida de abundancia –no necesariamente material–: “El ladrón sólo viene para robar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia” (Juan 10:10); es una vida de gozo perfecto: “Me darás a conocer la senda de la vida; en tu presencia hay plenitud de gozo; en tu diestra, deleites para siempre” (Salmos 16:11).

¿CÓMO CONSEGUIMOS LA VIDA ETERNA?

La vida eterna es el regalo que Jesucristo da (a quienes se arrepienten y confían en Él) al reconciliarnos con Dios Padre: “Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado” (Juan 17:3). Y es únicamente en ese conocimiento o comunión con Dios en donde disfrutamos la vida eterna –no hay otro lugar en donde la podamos disfrutar.

¿Me amarías igual?

Si entrara en prisión
Y lo perdiera todo
Dime la verdad
¿Me amarías igual?
Si te muestro quien soy
Junto a mis defectos
Dime la verdad
¿Me amarías igual?

Así comienza la canción Locked away, interpretada por R. City y Adam Levine1. En esa canción se expresa el deseo de encontrar el amor verdadero, un amor que permanece aún en los momentos más difíciles y después de conocer los defectos del otro. Otra de sus estrofas dice:

Y dime: ¿podrías esperar por mí?
¿Y la vida entregar por mí?
¿Gastarías tu amor en mí?
¿Me abrazarías si me siento mal?
Y dime: ¿llorarías tú por mí?
No tienes que mentir
¿Y si nada me quedará a mí
Dime si aún te podrías quedar?

Esa clase de amor que ellos buscan en una chica (o en sus semejantes) es el amor, aunque en un grado mucho mayor, que los cristianos ya disfrutamos en Jesucristo2. Continuar leyendo ¿Me amarías igual?

3 verdades sobre la alabanza.

Bendecir a Dios significa decir cosas buenas acerca de Dios. Pero cuando decimos cosas buenas acerca de Dios no lo hacemos buscando que Dios luzca como alguien que Él no es, sino que reconocemos todo lo que Dios realmente es –el ser en el cual sólo encontramos gloria, hermosura, excelencia y virtud.

Una vez dicho eso, quiero que veamos tres verdades acerca de la alabanza a partir de los primeros versículos de Salmos 103:

1. ES DIRIGIDA A DIOS

“Bendice, alma mía, al Señor” (v. 1a).

Esta es la verdad más obvia y más esencial de la alabanza: la alabanza es dirigida sólo a Dios. Eso quiere decir que la alabanza no va dirigida ni al líder de adoración ni a la congregación. La alabanza es acerca de Dios y para Dios.

2. ES CON TODO NUESTRO SER

“y bendiga todo mi ser su santo nombre” (v. 1b).

En algunas iglesias locales la alabanza a Dios parece ser solamente intelectual (i.e. Teología fría). En otras iglesias locales la alabanza a Dios parece ser solamente emocional (i.e. emocionalismo o emociones sin fundamento). Pero según el salmista (inspirado por Dios) la alabanza a Dios no debe ser con una parte de nuestro ser, sino con todo nuestro ser (intelecto, emociones y voluntad). Alguien dijo que la adoración (dentro de la cual está la alabanza) es la respuesta de todo nuestro ser a todo lo que Dios es.

3. ES IMPULSADA POR UNA MEDITACIÓN EN SUS BENEFICIOS

“y no olvides ninguno de sus beneficios” (v. 2b).

Es lícito alabar a Dios por la salud (v. 3b), la protección física (v. 4a), etc. Pero también la alabanza a Dios es impulsada por una meditación en los beneficios que tenemos en Jesucristo como el perdón de pecados (v. 3a), la promesa segura de que seremos resucitados y que tendremos cuerpos glorificados, entre otros beneficios espirituales y eternos. Y la Palabra de Dios es útil para enseñarnos tales beneficios.

Nuestro Dios es digno de mucho más que una alabanza fría y distante. Nuestro Dios es digno de mucho más que palabras lindas desconectadas del corazón. Nuestro Dios es digno de la más excelente alabanza con todo nuestro ser. Trae a tu mente los beneficios que has recibido de Dios. Deja que tus emociones se calienten a la luz de la Palabra de Dios. Y alaba.

¡No es mi presidente!

ProtestaDespués de que Donald Trump ganara las elecciones presidenciales de los Estados Unidos el pasado 8 de noviembre, se han reportado protestas en varias ciudades de ese país. Miles de personas han salido a las calles, diciendo que no quieren a Trump como su presidente. Ahora, quiero dirigir su atención a algo que es más importante que lo que está pasando en los Estados Unidos.

NO PROSPERARÁN

Dios es el rey de todo el universo, Él lo creó y tiene derecho sobre toda Su creación. Pero todos los hombres (varón y hembra), en todo lugar, se han rebelado contra Dios diciendo: “No queremos que éste reine sobre nosotros” (Lc. 19:14). Desde un corazón rebelde no se han interesado en Dios ni Su ley; sino que han hecho lo que Él no quiere que se haga y no han hecho lo que Él sí quiere que se haga. Continuar leyendo ¡No es mi presidente!