«Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús» (Filipenses 3:13, 14. RVR1960).
Etiqueta: Jesucristo
JesĂşs como Admirable Consejero y Dios fuerte.
“Porque un Niño nos ha nacido, un Hijo nos ha sido dado,
Y la soberanĂa reposará sobre Sus hombros. Y se llamará Su nombre Admirable Consejero, Dios Poderoso, Padre Eterno, PrĂncipe de Paz” (IsaĂas 9:6).
El mensaje de IsaĂas 9:6 habĂa sido relevante en el tiempo de IsaĂas, fue relevante en los dĂas de JesĂşs –en quien se cumple Ăşltimamente esta profecĂa– y sigue siendo relevante hoy en dĂa; ya que el pecado y sus consecuencias siguen presentes, pero tambiĂ©n JesĂşs está vivo y sigue obrando.
Admirable Consejero
Aunque en la Biblia Reina Valera 1960 se separa con una coma “admirable” de “consejero”, los otros tres nombres tienen dos palabras cada uno, por lo que me inclino a pensar que “admirable” y “consejero” deben ser vistos justos. IsaĂas 28:29 parece confirmar mi punto: “TambiĂ©n esto procede del Señor de los ejĂ©rcitos, que ha hecho maravilloso Su consejo y grande Su sabidurĂa”.
ÂżQuĂ© es un consejero? Es alguien a quien acudimos en busca de una recomendaciĂłn cuando no sabemos quĂ© hacer o cuando tenemos dos opciones frente a nosotros y no sabemos cuál es la mejor. Leemos en la Biblia que los reyes tenĂan consejeros que le daban asesorĂa. Esos consejeros debĂan ser personas sabias y prudentes.
En la Biblia encontramos ejemplos de malos consejeros: la madre del rey OcozĂas le aconsejaba que actuara impĂamente (2 Cro. 22:3) y sus consejeros tambiĂ©n lo aconsejaban para su perdiciĂłn. OcozĂas terminĂł destruido.
Continuar leyendo Jesús como Admirable Consejero y Dios fuerte.El carácter de Dios.
COMPASIVO
LLENO DE GRACIA
LENTO PARA LA IRA
ABUNDANTE EN AMOR LEAL
ABUNDANTE EN FIDELIDAD
El cielo celebra.
Dios vino, en la persona de JesĂşs, para llamar a los pecadores a que se arrepientan y para salvar a todo pecador arrepentido. Él se goza en eso. Y ese deberĂa ser nuestro gozo tambiĂ©n.