La necesidad del Espíritu para entender.

Bombilla1 Corintios 2:9 es un versículo muy conocido entre los cristianos, pero también es malinterpretado por muchos. El versículo dice lo siguiente: “Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han entrado al corazón del hombre, son las cosas que Dios ha preparado para los que le aman”.

Muchos citan este versículo como si allí se estuviera hablando de las cosas maravillosas que nos esperan en el cielo. Ciertamente en el cielo nos esperan cosas maravillosas, pero ese no es el punto del versículo. Nótese que el versículo que le sigue dice que eso que ojo no vio, ni oído oyó, ni han entrado al corazón del hombre «Dios [ya] nos las reveló por medio del Espíritu» (v. 10). No es un misterio que será revelado en el cielo sino un misterio que ya ha sido revelado.

El versículo 9 hace referencia a la sabiduría de Dios (v. 7), las cosas o los pensamientos de Dios (v. 11). Esa sabiduría no es como la sabiduría de este mundo, que pasa. Esos pensamientos de Dios estaban ocultos hasta que Dios nos los reveló. Y por esa sabiduría o pensamientos nosotros llegamos a conocer a Jesús más que como un personaje de un cuento, más que como un maestro, más que como un buen hombre; llegamos a conocer a Jesús como único y suficiente salvador. Continuar leyendo La necesidad del Espíritu para entender.

Müller: alimentó a 10,000 por la oración y la fe.

George Müller

George Müller fue un pastor y misionero que nació en Alemania el 27 de septiembre de 1805 y murió en Inglaterra el 10 de marzo de 1898. Müller es mejor conocido por su trabajo con los huérfanos. Motivado por la situación de los huérfanos de Inglaterra en ese entonces (en 1834 había alojamiento para 3,600 niños) y con dolor por la incredulidad de muchos que profesaban ser creyentes, Müller construyó cinco grandes casas para huérfanos y cuidó a 10,024 huérfanos a lo largo de su vida.

Refiriéndose a las casas para los huérfanos, Müller dijo: “Necesitaba ser algo que pudiera ser visto incluso por el ojo natural. Si yo, un hombre pobre, simplemente por la oración y la fe, obtenía, sin pedirle a ningún individuo, los recursos para establecer y llevar adelante una Casa de Huérfanos; eso sería algo que, con la bendición de Dios, podría ser un medio para fortalecer la fe de los hijos de Dios además de ser un testimonio a la conciencia de las inconversos, de la realidad de las cosas de Dios. Esta, entonces, fue la razón principal de crear una Casa de Huérfanos… que Dios sea magnificado por el hecho de que los huérfanos bajo mi cuidado son provistos con todo lo que necesitan tan solo por medio de la oración y la fe, sin yo ni mis colaboradores pedirle a nadie, y así se pueda ver que Dios es TODAVÍA FIEL y TODAVÍA ESCUCHA LAS ORACIONES” (Mueller, Narrative). Continuar leyendo Müller: alimentó a 10,000 por la oración y la fe.

Pasamos por aflicciones, pero moramos en gloria.

Túnel oscuro

En el Salmo 23, uno de los capítulos más conocidos de toda la Biblia, David comienza diciendo que su pastor (el Señor) lo hace descansar en lugares de verdes pastos y lo conduce junto a aguas de reposo. Pero, al mismo tiempo, David reconoce que en esta tierra no todo será descanso y reposo.

En la primera parte del versículo 4, el salmista dice: “Aunque pase por el valle de sombra de muerte”. “Los valles son… lugares de peligro. Los animales salvajes acechan. Tormentas repentinas pueden barrer todo en él. Puede haber inundaciones. Debido a que el sol no brilla muy bien en el valle, hay realmente sombras que en cualquier momento pueden convertirse en sobras de muerte” (James Montgomery Boice). Sin embargo, nótese que el salmista dice que él está de paso por este valle –él no permanecerá allí–. El valle de densa oscuridad no es su destino final.

En la última parte del versículo 6, el salmista dice lo siguiente: “en la casa del Señor moraré por largos días”. La casa del Señor es el lugar en donde la presencia especial de Dios está. ¿Y qué se puede esperar en dónde la presencia especial de Dios está? Una comunión íntima con Dios, el despliegue de Su hermosura (Sal. 27:4), y satisfacción como ninguna cosa creada puede dar (Sal. 65:4). A diferencia del valle de sombra de muerte –del cual el salmista dice que está de paso–, nótese que el salmista dice que morará en la casa del Señor. La casa del Señor es en donde él permanecerá toda su vida.

¿Qué significa todo eso para el cristiano? Si Dios es tu pastor, entonces tú pasas por aflicciones, pero morarás en la gloriosa presencia de Dios. Tu destino final no son las aflicciones, sino la gloriosa presencia de Dios. En comparación con una eternidad contemplando la hermosura de Dios y siendo satisfecho con Su bondad, las aflicciones de tu vida son momentáneas y ligeras.

El corazón del problema.

Los conflictos existen debido a los deseos pecaminosos del corazón y estos últimos son evidencia de que nuestra relación con Dios no anda bien. El Dios de toda gracia nos llama a volver a Él en arrepentimiento.

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