De J. Garrett Kell en “4 Ways to Fight Sexual Temptation” [4 maneras de luchar contra la tentación sexual]
- Ora a Dios: “Oren para que no entren en tentación” (Lc. 22:40, 46).
- Huye inmediatamente: “entonces ella tomó a José de la ropa, y le dijo: «¡Acuéstate conmigo!». Pero él le dejó su ropa en la mano, y salió huyendo afuera” (Gén. 39:12).
- Llama a un amigo: “Antes, exhórtense los unos a los otros cada día, mientras todavía se dice: «Hoy»; no sea que alguno de ustedes sea endurecido por el engaño del pecado” (Heb. 3:13).
- Desarrolla un plan a largo plazo: “Si tu ojo derecho te hace pecar[a], arráncalo y tíralo; porque te es mejor que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea arrojado al infierno” (Mateo 5:29).
De Jared C. Wilson en “Arranca tu ojo de su cavidad”
- “Toma responsabilidad. Pueden haber todo tipo de factores que contribuyen a tu susceptibilidad a cometer ciertos tipos de pecado, pero no te librarás de ellos culpando a otro ni poniendo excusas”.
- “Tienes que ver hacia dónde te diriges antes de que llegues ahí. Jesús no usaría la expresión de cortarte una mano o sacarte un ojo si la indulgencia habitual de la lujuria fuera una cosa pequeñita que puedes manejar. La pornografía gratis te costará más de lo que en verdad quieres dar. El resultado final de una vida dedicada al pecado es el infierno”.
- “Saca el martillo y los clavos. Encuentra una lanza. Instalar filtros y tener grupos donde rindes cuentas están bien, pero tal vez no necesitas un teléfono inteligente. Quizás no necesitas un televisor en tu casa. O un tiempo a solas, o un cuarto privado con una computadora o laptop. Tal vez debas contarle a tu esposa. A tu pastor. A tus padres. A alguien que te “de miedo”. ¿Por qué? Porque los riesgos son altos, y el arrepentimiento debe ser radical”.