Cristo, mi cruz he tomado – Alabanzaré

LETRA

Cristo, mi cruz he tomado, dejo el mundo y sigo a Ti;
Todo en Ti he encontrado, todo has dado Tú por mí;
Ya mis vanas ambiciones por amor de Ti dejé,
Sin igual mi condición es por Ti, Dios, y cielo hallé.

Quiere el mundo abandonarme, a Ti fue también infiel;
Quieren muchos engañarme, Cristo, Tú eres siempre fiel.
Si me tratan con desprecio, Dios de compasión y amor,
Tú me miras con aprecio y no pido bien mayor.

Aunque el hombre me moleste, puedo en Ti descanso hallar;
Si me asedia el mal cual hueste, Tú me ofreces refugiar.
Ya no puede el mal dañarme si confío en tu amor,
Y no puede fascinarme si contigo voy, Señor.

Por la vida pasajera con fe lucha en oración,
En el cielo Dios te espera con eterno galardón.
La jornada terminada, vivirás con tu Señor,
Tu esperanza ya alcanzada, siempre a Dios darás loor.

Letra por Henry Lyte. Traducción por George Simmonds. Música por Bill Moore © 2001 Bill Moore Music

La no-persecución: una cosa extraña.

Última oración de mártires cristianosEl apóstol Pablo (inspirado por Dios) aseguró que «todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús, serán perseguidos» (2 Timoteo 3:12). Eso porque no somos como el mundo y porque nuestro mismo Señor, a quien servimos, fue perseguido por el mundo (Jn. 15:19, 20). Por eso el apóstol Pedro escribió a los cristianos lo siguiente: “Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que en medio de vosotros ha venido para probaros, como si alguna cosa extraña os estuviera aconteciendo” (1 Pe. 4:12). El fuego de la prueba –la persecución inclusive– no debe ser visto por el cristiano como algo extraño, raro, poco común; no debe ser visto como algo sorprendente porque no se esperaba. Más bien, la no-persecución es lo que debe ser visto como algo extraño.

Escribo este artículo porque aunque la iglesia en occidente (especialmente en muchos países de América) ha considerado por muchos años la persecución como una cosa extraña, esto parece que está por terminar. Especialmente después de la legalización en muchos países de pecados como el aborto y la homosexualidad. Si en la voluntad de Dios la persecución llega hoy a ti, la respuesta apropiada no es entrar en pánico, sino:

  • Alegrarte en que como compartes los sufrimientos temporales de Jesucristo, así también compartirás la revelación de Su gloria eterna (1 Pe. 4:13).
  • Saber que perseverar en medio de la persecución es evidencia de que eres realmente salvo (v. 14), a diferencia de aquellos que ceden.
  • Asegurarte de que eres perseguido no por algún pecado cometido, sino por tu fidelidad a Jesucristo (vv. 15, 16).
  • Encomendar la seguridad de tu alma a Dios y continuar haciendo el bien o, dicho de otra manera, siendo fiel a Jesucristo (v. 19).
  • Echar toda ansiedad, por medio de la oración, sobre Dios, quien cuida de los Suyos (1 Pe. 5:6, 7).
  • Estar preparados para presentar razón de nuestra fe, con mansedumbre y reverencia (1 Pe. 3:15).
  • Bendecir en vez de devolver mal por mal (v. 9).
  • Ser santo, siendo diferente al mundo y similar a Dios (1 P. 1:6).
  • Descansar en el poder del Dios que te preservará (v. 5). Esto es muy útil especialmente cuando sentimos que no perseveraremos en nuestras propias fuerzas.
  • Saber que tienes «una herencia incorruptible, inmaculada, y que no se marchitará, reservada en los cielos» (v. 4).

El Dios que cuida sus mascotas y plantas.

Cuida mascotas y plantas
“Es imposible que el Dios que cuida de sus mascotas y de sus plantas deje a sus hijos morir de hambre y de frío” –Misael Susaña (Rechazando el afán, abrazando a nuestro Padre).

Para descargar la imagen: (1) Haga clic en la imagen, (2) clic derecho sobre ésta y (3) seleccione “Guardar como…”. Si está desde una MAC, sólo basta con (1) hacer clic en la imagen y (2) arrastrarla a su escritorio.

El ladrón en la cruz.

Predicador: Bob Gonzales.
Pasaje bíblico: Lucas 23:32-43.

Quisiera que consideráramos una pregunta muy básica: ¿qué es un cristiano?; o siendo más exactos: ¿en qué se diferencia un cristiano de otras personas?

Esa es una pregunta tan básica que inicialmente podemos sentir que es demasiado elemental para nuestra consideración. Pero debemos considerarla debido a que (1) somos criaturas olvidadizas que necesitamos que se nos recuerde lo básico; (2) no debemos asumir que todos conocen la respuesta a esta pregunta; y (3) es una pregunta de vital importancia.

Escogeremos a un individuo en la Biblia que fue un cristiano genuino y marcaremos las características que lo distinguen de otros hombres. El ejemplo que he escogido es el ladrón en la cruz –el hombre que de acuerdo a este pasaje está hoy con Cristo en el paraíso.

He escogido al ladrón en la cruz porque en el cristianismo de este hombre vemos la diferencia más básica entre un cristiano y un no-cristiano. Frecuentemente describimos a los cristianos en términos de su carácter piadoso o sus buenas obras. Algo que aunque es apropiado, puede ser engañoso ya que se enfoca en el fruto del cristianismo antes que en la raíz.

EN QUÉ MANERAS EL CRISTIANO ES COMO LOS OTROS HOMBRES

  • En que por naturaleza es un pecador y es digno de condenación: «Y llevaban también a otros dos, que eran malhechores, para ser muertos con El» (v. 32).
  • En que no ama naturalmente/inicialmente a Cristo, sino que lo rechaza: «Y uno de los malhechores que estaban colgados allí le lanzaba insultos, diciendo: ¿No eres tú el Cristo? ¡Sálvate a ti mismo y a nosotros!» (v. 39; Cf. Mt. 27:45).

EN QUÉ MANERA EL CRISTIANO ES DIFERENTE DE LOS OTROS HOMBRES

En que un cristiano es todo hombre, mujer, chico o chica que ha experimentado un cambio de corazón con respecto a Jesucristo (v. 40). Consideremos como este pasaje describe esta conversión:

  • Un cristiano es aquel que comienza a pensar seriamente sobre Dios y el juicio: «Pero el otro le contestó, y reprendiéndole, dijo: ¿Ni siquiera temes tú a Dios a pesar de que estás bajo la misma condena?» (v. 40).
  • Un cristiano es aquel que reconoce su pecado y culpabilidad: «Y nosotros a la verdad, justamente, porque recibimos lo que merecemos por nuestros hechos» (v. 41).
  • Un cristiano es aquel que ya no encuentra falta en Jesús: «pero éste nada malo ha hecho» (v. 41).
  • Un cristiano es aquel que busca misericordia en Jesús: «Y decía: Jesús, acuérdate de mí cuando vengas en tu reino» (v. 42).

Y como resultado de la oración de fe de este hombre, el ladrón recién convertido murió con la siguiente promesa de Cristo: «En verdad te digo: hoy estarás conmigo en el paraíso» (v. 43).

APLICACIONES

Creo que Jesús salvó a este miserable hombre para asegurarnos que no hay pecador tan pecaminoso que Él no pueda salvar. Si tú sinceramente pides a Jesús que tenga misericordia, puedo asegurarte que algún día estarás con Él en el paraíso.

Pero si continuarás en tu pecado, y entonces cuando seas viejo y estés muriendo, pedirás al buen Señor que se acuerde de ti: no seas presuntuoso. No pienses que puedes ir a Cristo en el momento que tú quieras. J. C. Ryle dijo que «un ladrón fue salvado para que ningún pecador desespere, pero sólo uno, para que ningún pecador presuma». ¡Hoy es el día de salvación!

Estas anotaciones fueron tomadas del sermón, predicado por Robert Gonzales, titulado The Thief on the Cross: Portrait of a True Christian. Traducción de Misael Susaña. Usado con permiso.