Su tumba vacĂ­a lo cambia todo.

El pastor Misael Susaña comparte en este sermón la realidad de la resurrección de Jesús, los logros de ésta y qué tiene eso que ver contigo.

â–ş ESCUCHAR | â–Ľ DESCARGAR

ÂżDĂłnde está construida tu casa?

En Mateo 7, JesĂşs habla acerca de un hombre prudente que construye su casa sobre la roca. La roca o el fundamento es la Palabra de JesĂşs y el hombre prudente es el cristiano verdadero, el cristiano obediente.

â–ş ESCUCHAR | â–Ľ DESCARGAR

Sermones de la serie: ¿Cómo identificar a un falso profeta? | No es lo que dices, sino lo que haces. | ¿Dónde está construida tu casa?

A propĂłsito de Rápidos y Furiosos.

Rápidos y Furiosos 8, película que se estrenó el 14 de abril del 2017, se convirtió en el mejor estreno en la historia del cine al recaudar 532 millones de dólares en su estreno. Cada vez que escucho hablar de Rápidos y Furiosos, mi mente no puede evitar pensar en una de las escenas de esta saga que más llamaron mi atención –y no tiene nada que ver con carros  ni mujeres.

En la parte final de la cuarta pelĂ­cula de Rápidos y Furiosos, Dominic está delante de un juez que reconoce que Ă©ste (Dominic) fue una pieza clave para arrestar a un traficante de drogas, sin embargo dice: “un acierto no compensa toda una vida de errores” –sentenciándolo asĂ­ a 25 años en la cárcel–. Aunque a Brian no le gustĂł lo que hizo el juez, eso fue lo justo. Continuar leyendo A propĂłsito de Rápidos y Furiosos.

Spurgeon sobre “El dĂ­a del juicio”.

La campana del tiempo ha tañido el Ăşltimo dĂ­a. Ahora viene el funeral de las almas condenadas. Tu cuerpo se acaba de levantar de la tumba, y te desatas la mortaja encerada, y miras hacia arriba. ÂżQuĂ© es lo que veo? ¡Oh!, ÂżquĂ© es lo que oigo? Oigo una explosiĂłn tremenda y terrible, que sacude los pilares del cielo, y hace que el firmamento se tambalee de espanto; la trompeta, la trompeta, la trompeta del arcángel sacude los Ăşltimos lĂ­mites de la creaciĂłn. Miras y quedas pasmado. SĂşbitamente se escucha una voz, y unos dan alaridos, y otros cantan himnos, Él viene, Él viene, Él viene; todo ojo le verá. AllĂ­ está; el trono descansa sobre una nube, blanca como el alabastro. AllĂ­ está sentado. «Es Él, el Hombre que muriĂł en el Calvario (veo Sus manos traspasadas), pero, ¡ah, cuán cambiado está! No tiene una corona de espinas. Estuvo ante el tribunal de Pilato, pero ahora la tierra entera debe estar ante Su tribunal. Pero ¡escuchen! La trompeta suena otra vez: el Juez abre el libro, hay un silencio en el cielo, un solemne silencio: el universo está quieto. «Junta a mis escogidos y a mis redimidos de los cuatro vientos del cielo.» Rápidamente son juntados. Y como el brillo de un relámpago, el ala de ángel divide a la multitud. AquĂ­ están los justos todos congregados; y, pecador, allá estás tĂş, a la izquierda, dejado fuera, entregado a soportar la sentencia ardiente de la ira eterna. ¡Escucha! Las arpas del cielo tocan dulces melodĂ­as; pero a ti no te traen ningĂşn gozo, mientras los ángeles están repitiendo la bienvenida del Salvador a Sus santos. «Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundaciĂłn del mundo.» Ustedes han tenido ese momento de respiro, y ahora Su rostro está acumulando nubes de ira, y el trueno está en Su frente; te mira a ti que le has despreciado, a ti que te burlaste de Su gracia, que despreciaste Su misericordia, a ti que quebrantaste Su dĂ­a de descanso, a ti que te mofaste de Su cruz, a ti que no aceptaste que reinara sobre ti; y con una voz más fuerte que diez mil truenos, Él clama: «Apartaos de mĂ­, malditos.» Y luego… no, no continuarĂ©. No hablarĂ© de las llamas inextinguibles. No voy a hablar de los padecimientos del cuerpo, ni de las torturas del espĂ­ritu. Pero el infierno es terrible; la condenaciĂłn es aflictiva. ¡Oh, escapa! ¡Escapa! ¡Escapa, para que, allĂ­ donde estás, no tengas que aprender tal vez quĂ© significan los horrores de la eternidad, en el golfo de la eterna perdiciĂłn!

Este artículo es un extracto tomado de: Charles Spurgeon. Un llamado a los inconversos. Traducción de Allan Román.