Estrategias de crecimiento de iglesias.

Joven en iglesia

Hoy en día hay una exagerada preocupación por el crecimiento numérico de las iglesias. Esa exagerada preocupación se ve en muchos miembros cuando hacen la siguiente pregunta: «¿Y cuántos miembros tiene tu iglesia?». Pero también, esa exagerada preocupación se ve en muchos líderes de iglesias que usan el mercadeo y la publicidad para atraer más personas a la iglesia. El problema con eso es que la iglesia no es un lugar para entretener cabras, sino para alimentar ovejas.

CRECIMIENTO ESPIRITUAL

Nuestro enfoque y ocupación debe ser el crecimiento espiritual de la iglesia –sin importar cuál sea la cantidad de miembros de esta iglesia–. Hechos 2:42, por medio del ejemplo de la iglesia primitiva, nos dice qué deberíamos hacer: “Y se dedicaban continuamente a las enseñanzas de los apóstoles, a la comunión, al partimiento del pan y a la oración”. La perseverancia es importante para continuar en las siguiente cuatro cosas a pesar del cansancio interno y de la presión externa.

La iglesia se dedicaba continuamente a la enseñanza de los apóstoles. La enseñanza de los apóstoles es Jesucristo y todo lo que Él ha mandado. Y la iglesia se dedicaba a la fiel exposición y a la diligente práctica de la enseñanza de los apóstoles. No eran discursos motivacionales, ni solamente testimonios, ni solamente alabanzas, ni dramas lo que tenía lugar cuando la iglesia se congregaba; sino la predicación de la Palabra de Dios. Y lo interesante es que la Palabra de Dios fue el medio que el Espíritu Santo utilizó para salvarlos, «como tres mil personas» (v. 41). Continuar leyendo Estrategias de crecimiento de iglesias.

Evangelismo 101: palabras finales.

La Biblia dice que «la salvación es del Señor» (Jonás 2:9), Él es quien concede «el arrepentimiento que conduce a la vida» (Hch. 11:18) y la fe «es don de Dios» (Ef. 2:8). Eso nos debe llevar a confesar que nosotros no podemos salvar a nadie y, por lo tanto, debemos orar para que Dios salve a muchos. Ahora, no es menos cierto que Dios salva a los que creen únicamente «mediante la necedad de la predicación» (1 Co. 1:21). Es decir, no podemos esperar que Dios salve a muchos si no les predicamos el evangelio. No es orar o predicar, es orar y predicar.

La Biblia dice que dos son mejores que uno: “Más valen dos que uno solo, pues tienen mejor remuneración por su trabajo” (Ec. 4:9). Y en el evangelismo no hay una excepción: cuando Jesús envió a los setenta a predicar, Él «los envió de dos en dos delante de El». Continuar leyendo Evangelismo 101: palabras finales.

Whitney sobre “Métodos para meditar en la Escritura”.

1. Haga énfasis en diferentes palabras del texto. Este método toma el versículo o frase de las Escrituras y le da vueltas para examinar cada faceta como si fuera un diamante.

2. Reescriba el texto con sus propias palabras. Con este método, imagine que está enviando el versículo que eligió en un mensaje a alguien. ¿Cómo expresaría exactamente el contenido del versículo, pero sin utilizar las palabras del versículo?

3. Formule un principio del texto: ¿qué enseña? Considérelo una especie de resumen del mensaje principal del pasaje.

4. Piense en una ilustración del texto: ¿qué imagen lo explica? Puede ser una anécdota personal, un acontecimiento de las noticias o de la historia, un cita textual, una analogía, una canción: cualquier cosas que arroje luz sobre el pasaje.

5. Busque cómo aplicar el texto. Pregúntese: ¿Cómo debo responder a este texto? ¿Qué querrá Dios que yo haga como consecuencia de mi encuentro con esta parte de su Palabra? ¿Cómo debería cumplir esta parte de ella? ¿Hay algo que empezar, detener, confesar, orar, creer o decirle a alguien?

6. Pregunte de qué manera señala el texto a la ley o al evangelio. Con este método de meditación, usted busca de qué manera el pasaje en el que está meditando apunta hacia algún aspectos de la ley, del evangelio o de ambos. Continuar leyendo Whitney sobre “Métodos para meditar en la Escritura”.

Una expresión importante.

Predicador: Pastor Huascar De Salas.
Pasaje bíblico: 1 Samuel 7:12.

Varias frases se han dicho en medio de guerras, en medio de circunstancias difíciles, en medio de hechos importantes, en la historia de la humanidad. Así mismo, pero con mayor importancia, la Biblia contiene frases para nosotros (Romanos 15:4). Hoy vamos a considerar una frase que se encuentra en 1 Samuel 7:12 y que es una expresión importante para nosotros –aun en el día de hoy–: “Entonces Samuel tomó una piedra y la colocó entre Mizpa y Sen, y la llamó Eben-ezer, diciendo: Hasta aquí nos ha ayudado el SEÑOR”.

SU CONTEXTO

Esta expresión se pronunció en el contexto de:

  • Humillación y arrepentimiento, del pueblo para con Dios, debido al pecado de idolatría (vv. 3, 4). Hoy es un buen momento para examinarnos a nosotros mismos y actuar en consecuencia –arrepentirnos de nuestros pecados–.
  • Oración, ya que Samuel clamó a Dios para que el pueblo fuera librado de sus enemigos (vv. 7-9). ¿Cuáles son los enemigos que enfrentas hoy? ¿Cuáles son tus filisteos (¿Vejez? ¿Enfermedades? ¿Incomprensiones y problemas?)?
  • El holocausto ofrecido por Samuel a Dios (v. 9), sacrificio que fue una sombra de Jesucristo. Es por Jesucristo, por Su sangre derramada, que podemos acercarnos a Dios, clamar a Él y ser respondidos.
  • La victoria que Dios concedió a Su pueblo (vv. 10, 11), a pesar de la gran dificultad que representaban los filisteos.

Entonces Samuel levanta un monumento, dice la frase, pronuncia la siguiente expresión: “Hasta aquí nos ha ayudado el SEÑOR”.

SU SIGNIFICADO

“Hasta aquí nos ha ayudado el SEÑOR” es, en primer lugar, una expresión de gratitud por lo que había pasado. “Hasta aquí” indica que hasta ese momento Dios había estado con su pueblo. Él no los había abandonado ni desamparado. Él prometió ser el Dios de ellos y se comprometió en ayudarles –y así lo hizo–. Charles Spurgeon dijo:

“El año toca a su fin y los años de mi vida van disminuyendo, más el tiempo no cambia a mi Señor. Nuevos inventos sustituyen o mejoran a los antiguos: Dios es el mismo. La fuerza puede trastornar los montes, mas no existe poder alguno capaz de afectar al Dios eterno. Ni lo pasado, ni lo presente, ni lo futuro puede hacer que cambie la benevolencia de Dios para conmigo”.

Esta expresión es, en segundo lugar, de confianza y esperanza futura. El que dice “hasta aquí” todavía no ha terminado. El que hasta aquí ha guardado a Su pueblo seguirá ayudándolo hasta el final. Dios lo ha prometido y no va a cambiar. Aun cuando Su pueblo se siente abandonado, Dios no los abandonado. Aunque aumenten los impuestos, aunque la salud empeore, Dios no nos abandonará. ¡Alabémosle y adorémosle por eso!

Estas anotaciones fueron tomadas del sermón, predicado por el pastor Huascar De Salas, titulado Una expresión importante. Usado con permiso.