«Por lo cual te digo que sus muchos pecados le son perdonados, porque amó mucho; mas aquel a quien se le perdona poco, poco ama» (Lucas 7:47. RVR1960).
Etiqueta: Pecado
Ahà está el Cordero de Dios.
“¿QuiĂ©n eres tĂş?” –fue la pregunta que los sacerdotes y levitas le hicieron a Juan el Bautista. A la que Ă©ste Ăşltimo respondiĂł diciendo que Ă©l no era el Cristo, sino que era alguien que vino antes del Cristo para introducirlo. Al dĂa siguiente, Juan vio a JesĂşs y dijo: “AhĂ está el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo”. JesĂşs es el Cristo, quien en Su primera venida vino como el Cordero de Dios.
A JesĂşs apuntaba ese cordero pascual que segĂşn Éxodo 12 debĂa ser sin defecto (v. 5) y cuya sangre servirĂa de protecciĂłn contra la destrucciĂłn que estaba a punto de venir (v. 13). A JesĂşs apuntaba ese cordero que segĂşn Éxodo 29:38-42 debĂa ofrecerse diariamente. Pero a diferencia de los sacrificios de esos corderos que fueron insuficientes para quitar el pecado, el sacrificio de JesĂşs fue suficiente. JesĂşs es ese cordero que segĂşn IsaĂas 53:6, 7 se entregĂł voluntariamente para expiar los pecados.
Y como el Cordero de Dios, JesĂşs “quita el pecado del mundo”. ÂżQuĂ© significa eso? Significa que todos y cada uno de nuestros pecados fueron transferidos a JesĂşs, Él se hizo responsable de todos ellos y sufriĂł el castigo que ellos merecĂan. Y eso es cierto no sĂłlo para los judĂos creyentes, sino tambiĂ©n para todas las personas que en todo lugar se apropian del sacrificio de JesĂşs por medio de la fe.
El evangelio de Jesucristo es y siempre será relevante. Gracias a Su sacrificio nuestros pecados pasados no son recordados y en el futuro seremos salvos de la ira venidera. Pero tambiĂ©n es gracias a Su sacrificio que cada dĂa podemos orar “perdĂłnanos nuestras deudas”, tener la seguridad de que somos perdonados y podemos seguir disfrutando de la comuniĂłn con Dios.
Termino con la siguiente exhortaciĂłn J. C. Ryle:
“Sirvámosle con fidelidad como nuestro Señor. Obedezcámosle con lealtad como nuestro Rey. Estudiemos su enseñanza como nuestro Profeta. Caminemos siguiéndole con diligencia como nuestro ejemplo. Busquémosle con inquietud como nuestro Redentor de cuerpo y alma que volverá. Pero, sobre todo, ensalcémoslo como sacrificio por nosotros y dejemos toda nuestra carga sobre su muerte expiatoria por el pecado. Sea su sangre más valiosa a nuestros ojos cada año que vivamos”.
El ladrĂłn que fue al paraĂso.
El relato del ladrĂłn sobre la cruz es una descripciĂłn gráfica de lo que significa ser salvo por gracia: ese ladrĂłn merecĂa todo lo opuesto a lo que recibiĂł. Él merecĂa el tormento eterno del infierno lejos de la presencia y bendiciĂłn de JesĂşs, pero obtuvo el paraĂso con JesĂşs.
7 cosas que hacer antes de compartir tu fe.
1. COMPRENDE EL EVANGELIO
Hace 2000 años, el cielo vino a la tierra en la persona del Rey JesĂşs y el futuro irrumpiĂł en el presente en el reino que Él inaugurĂł. Y durante 33 años, JesĂşs caminĂł sobre la tierra y viviĂł en perfecta obediencia a Su padre. Él viviĂł la vida que todos fallamos en vivir. Y luego fue a la cruz, y muriĂł la muerte que nosotros merecĂamos morir. En la cruz fue tratado como si hubiera vivido nuestra vida pecaminosa, para que por la fe pudiĂ©ramos ser tratados como si hubiĂ©ramos vivido Su vida perfecta.
DespuĂ©s de morir como sustituto en lugar de los pecadores, tres dĂas despuĂ©s, resucitĂł triunfante de entre los muertos; para que todos los que se aparten de su rebeliĂłn y confĂen en Él y lo atesoren, un dĂa resuciten junto con Ă©l en novedad de vida resucitada en una tierra resucitada.
2. CONOCE TU CONTEXTO
Para compartir tu fe de manera efectiva, debes conocer a tu audiencia.
“Dios te ama” es una gran noticia, pero no tiene sentido si no entiendes quién es Dios. “Eres un pecador” es cierto, pero no tendrá sentido a menos que primero se entienda lo que es el pecado. “Necesitas un Salvador” es la mejor noticia de todas –no solo que necesitas uno, sino que se te ofrece uno–, pero eso no va a resonar si no entiendes de qué necesitas ser salvado.
El objetivo de estudiar ciertas culturas, valores, esperanzas, miedos e Ădolos no es estar a la moda. No es para hacer que el mensaje sea “cool”. Es para que el mensaje sea claro.
Continuar leyendo 7 cosas que hacer antes de compartir tu fe.