Nueva identidad y nuevo potencial en Cristo.

El cristiano tiene una nueva identidad (es muerto al pecado y vivo para Dios) y un nuevo potencial (es capaz de negarse al pecado y obedecer a Dios), gracias a la obra de Jesucristo.

► ESCUCHAR | ▼ DESCARGAR

¡Eso sí es amor verdadero!

Decir “te amo” a tu pareja es algo a lo que le damos mucha importancia. Se han hecho extensas investigaciones sobre quién es el primero en decir “te amo” en una relación. Se han escrito artículos sobre cuándo decir “te amo” por primera vez. Y se han dado incontables razones por las cuales las mujeres no deberían ser las primeras en decir “te amo”.

Ahora, cuando leemos 1 Juan 4 aprendemos que Dios es el que nos dice primero “te amo” y nosotros somos los que decimos “yo también te amo”. No lo contrario. Dios tomó la iniciativa de amarnos y nosotros –los que hemos sido regenerados por Su Espíritu– respondimos con amor primero hacia Él y después hacia nuestros hermanos. 1 Juan 4:10 dice:

“En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó a nosotros y envió a Su Hijo como propiciación por nuestros pecados”.

NO AMÁBAMOS A DIOS

En el versículo 10, el apóstol Juan describe en qué consiste el amor, específicamente el amor que Dios tiene por nosotros. Él comienza diciendo: “no en que nosotros hayamos amado a Dios”. Y eso es contrario a como muchos se ven hoy en día; ellos piensan que aman a Dios simplemente porque ellos creen que Dios existe y porque ellos no maldicen a Dios con sus labios. Pero para que el hombre (varón y hembra) sea salvo primero tiene que confesar o ponerse de acuerdo con Dios en lo siguiente: ni tú ni yo amábamos a Dios.

El hombre no nace con un corazón inclinado hacia Dios. El hombre no siempre ha estado buscando de Dios. Más bien, como vemos más adelante en este pasaje, nosotros éramos pecadores y eso es todo lo contrario a ser personas justas y buenas. Nosotros éramos indiferentes a Dios. A nosotros no nos importaba la voluntad de Dios.

Según Efesios 2 nosotros seguíamos la corriente de este mundo, éramos hijos de desobediencia; nuestros pensamientos, nuestros deseos y nuestra voluntad hacían cosas que desagradaban a Dios. Y según Romanos 5 nosotros éramos impíos con un carácter contrario al carácter santo de Dios y éramos sus enemigos con un corazón rebelde a Dios y Su ley.

DIOS SÍ NOS AMÓ A NOSOTROS

Si el amor no está en que nosotros amábamos a Dios, ¿en dónde está el amor? Juan responde: “sino en que Él nos amó”; y después se agrega: “a nosotros” –a ti y a mí–. Aunque Él es digno de nuestro más ferviente amor, nosotros no le amábamos. Aunque nosotros no éramos dignos de tan grande amor, Él nos amó.

A pesar de seguir la corriente de este mundo, de ser desobedientes, de pensar, desear y hacer lo que le desagradaba; Dios nos miró y Su corazón se conmovió, toda Su compasión se encendió. A pesar de tener un carácter contrario a Su carácter y de ser rebeldes; el corazón de Dios se regocijó haciéndonos bien. Obviamente no por nada en nosotros, porque ¿qué teníamos nosotros, sino mucho pecado? Sino que fue porque Él, teniendo abundante amor y siendo Él mismo amor, quiso enamorarse de nosotros.

Continuar leyendo ¡Eso sí es amor verdadero!

Respuestas a las tres causales del aborto [II]

En el artículo anterior vimos que la vida es sagrada, en el sentido de que ésta es digna de veneración y respeto. Y concluimos que, aunque dentro de una mujer, desde la concepción una vida diferente a la vida de la madre comienza. En este artículo voy a responder a las tres causales bajo las cuales muchos demandan que se modifique la Constitución para así despenalizar parcialmente el aborto.

1. CUANDO EL EMBARAZO ES FRUTO DE VIOLACIÓN O INCESTO

Es cierto que una violación sexual es algo muy traumático para la mujer. Nuestros ojos deberían llenarse de lágrimas y deberíamos apretar nuestros puños cada vez que sabemos de una mujer que ha sido violada. Y exigimos que todo el peso de la ley caiga sobre el culpable. Y vuelvo a repetir, sobre el culpable. Si no se hace así, entonces se estará tratando de solucionar un mal con otro mal.

¿Qué pensarías si después de testificar acerca de un robo que alguien hizo a otra persona el juez termina sentenciándote a treinta años de prisión? Algo similar pasa cuando se practica el aborto fundamentado en este primer argumento. La violación sexual es un crimen que debe ser castigado. Pero cuando se practica un aborto, porque el embarazo fue fruto de una violación, se está castigando a la persona incorrecta.

¡La criatura en el vientre es inocente! ¿Por qué castigar con una sentencia de muerte a quien no ha hecho nada malo?

2. CUANDO EXISTE MALFORMACIÓN CONGÉNITA DEL FETO

Una malformación congénita o una enfermedad que se manifiesta desde antes del nacimiento es algo duro tanto para la criatura que va a nacer como para los padres de ésta. Pero eso tampoco es una razón válida para abortar, recordemos que estamos hablando de la vida de una persona –aunque en desarrollo, sigue siendo una vida–. Por lo tanto, debemos cuidarla y defenderla.

Continuar leyendo Respuestas a las tres causales del aborto [II]