El oriente del occidente.

Muchos de nosotros, en algún momento de nuestra vida como cristianos, hemos llegado ha preguntarnos si verdaderamente Dios perdona TODOS nuestros pecados. Estando conscientes de nuestro abundante pecado, hay una lucha entre lo que sentimos y lo que sabemos con respecto al perdón de Dios, revelado en Su Palabra. En este artículo consideraremos esta lucha, capturada muy bien por Casting Crowns en su canción “East to West” (Este a Oeste); en el siguiente artículo consideraremos la respuesta, a partir de la Biblia, que da Jerry Bridges a la pregunta la pregunta “¿a qué distancia está el oriente del occidente?”.

He aquí la letra de la canción con algunos énfasis añadidos –traducción no sujeta a medida y ritmo:

Heme aquí Señor, me estoy ahogando
en tu mar de olvido.
Las cadenas de ayer me rodean,
anhelo paz y descanso.
No quiero terminar donde me hallaste,
esto hace eco en mi mente,
me mantiene despierto esta noche.

Yo sé que has alejado mi pecado
como está de lejos el oriente del occidente
y ahora permanezco delante de ti 
como si nunca hubiera pecado,
pero hoy me siento como a punto de ser dejado
en esta situación.

Jesús, ¿puedes Tú mostrarme
cuán lejos está el oriente del occidente?
Porque no soporto ver al hombre que fui
levantarse dentro de mí otra vez.
En tus brazos de misericordia encuentro descanso,
pues Tú sabes cuán lejos está el oriente del occidente;
de una mano herida a la otra. Continúa leyendo El oriente del occidente.

Buenas noticias de gran gozo.

Tu mayor problema no es que quienes te gobiernan no son considerados como un buen gobierno, tu mayor problema no es la pobreza, tu mayor problema no son las enfermedades; tu mayor problema es el pecado. Pero, Dios ha provisto la solución en el Señor Jesucristo. Tienes, pues, razón para gozarte mucho.

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Nuevas de gran gozo.

Cuando Cristo nació, Roma era la señora y dueña, no solamente de Palestina, sino de todo el Mediterráneo y la mayor parte entonces conocida del mundo1. Y no sólo esto, sino también que en Israel había enfermedades y pobreza (basta con dar un vistazo a los evangelios para notar esto).

Después de que Jesús nació, en un establo de Belén, un ángel del Señor se les presentó a un grupo de pastores que estaban en la misma región. Las palabras del ángel, enviado por el Señor, están registradas en Lucas 2:10: “el ángel les dijo: No temáis, porque he aquí, os traigo buenas nuevas de gran gozo que serán para todo el pueblo”. Este ángel enviado por el Señor estaba a punto de anunciar noticias no tristes, sino de gozo y más que un mero gozo, estas noticias son de gran gozo. Estas noticias serían tanto para los pastores (“os traigo”) como para todo el pueblo. ¿Cuáles son estas buenas noticias de gran gozo? Teniendo en cuenta lo que consideramos al principio, los pastores pudieron haber pensado que estas buenas noticias de gran gozo consistían en que al fin el imperio romano sería derrocado y el reino pasaría a Israel –así pensaban muchos judíos en la época de Jesús. O uno de ellos pudo haber pensado que estas buenas noticias de gran gozo consistían en que ya no habrían más enfermedades. Otro de los pastores pudo haber pensado que estas buenas noticias de gran gozo consistían en que la economía experimentaría un cambio positivo. Pero ninguna de estas cosas son el contenido de las buenas noticias de gran gozo. Continúa leyendo Nuevas de gran gozo.

Predicando el evangelio a ti mismo.

Predicador: Paul David Tripp.
Pasaje bíblico: Salmo 42.

Antes de ir a nuestro pasaje, quiero darte dos principios:

  1. Nadie es más influyente en tu vida que tú mismo, porque nadie te habla más de lo que tú lo haces. Tú siempre estás hablándote (predicándote) acerca de Dios, acerca de la vida, acerca de ti, acerca de otros y las cosas que te dices son muy importantes.
  2. Los seres humanos, hechos a la imagen de Dios, no viven la vida basados en los hechos de sus experiencias, sino en la interpretación de esos hechos (buscan hallarle sentido). Por eso es que puedes poner a dos seres humanos en la misma situación y ellos tendrán respuestas diferentes.

Hay tres cosas en el Salmo 42 que nos hablan de la experiencia del salmista:

  1. Está experimentando emociones poderosas, dificultades dentro de sí: “Mis lágrimas han sido mi alimento” (v. 3).
  2. Está haciendo preguntas profundas: “¿Por qué me has olvidado?” (v. 9).
  3. Está bajo ataque (su fe está bajo ataque): “¿Dónde está tu Dios?” (v. 10).

En momentos de emociones poderosas, de preguntas profundas y de pruebas; tú te predicarás, a ti mismo, alguna clase de evangelio. Yo te pregunto: cuando estás experimentando lo inesperado, cuando estás sufriendo, cuando Dios no parece cerca; ¿Te predicas el falso evangelio de la soledad (nadie está a tu lado ni puede entender, estás solo)? ¿Te predicas el falso evangelio de la pobreza (no tienes los recursos para enfrentar las pruebas)? ¿Te predicas el falso evangelio de la incapacidad (no tienes la fortaleza necesaria para enfrentar la situación)?… ¿Qué clase de evangelio te predicas?

Voy a enfocarme en el versículo 5: “¿Por qué te abates, alma mía, y por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios, pues he de alabarle otra vez por la salvación de su presencia”. El salmista inicia la conversación consigo mismo preguntando: “¿por qué un creyente en el Señor todopoderoso entraría en pánico?”. La razón por la cual entramos en pánico es porque ponemos nuestra esperanza en cosas que no pueden salvar, cosas que siempre nos fallarán (como en tu cónyuge, tus hijos, tu trabajo, tus posesiones). Los seres humanos fueron creados para vivir no por instintos, sino por esperanza. La esperanza siempre es un objeto y una expectación: yo estoy esperando por algo y deposito mi esperanza en algo. Sólo hay dos lugares donde buscar esperanza: puedes buscarla horizontalmente (situación, ubicación, cosas materiales, otras personas creadas) o puedes buscarla verticalmente. Continúa leyendo Predicando el evangelio a ti mismo.