¿Por qué no reescribimos las estrellas? [II]

En la primera parte de este artículo consideramos la canción “Rewrite the stars” [Reescribir las estrellas], en la cual Phillip Carlyle (Zac Efron) busca convencer a Anne Wheeler (Zendaya) de que ellos pueden estar juntos a pesar de los obstáculos en su camino.

La segunda estrofa y el segundo coro de la canción dicen:

“Piensas que es fácil,
¿crees que no quiero correr a ti?
Mas hay montañas
y puertas que yo no puedo abrir.
Aún no sabes porqué
no es posible estar los dos
de frente a los demás.
Cuando cuentas te des
sabrás que después de todo
imposible siempre fue.

No puedo la historia cambiar;
no somos tal para cual.
Todo nos va a separar
y no soy a quien debes encontrar.
No es tu elección y no es mi elección;
pues todo nos dicta la dirección.
¿Cómo la historia cambiar?
Creer que el mundo de los dos será” (Trad.: Aki Chan).

Anne Wheeler, a diferencia de Phillip Carlyle, cree que el destino de las personas sí está escrito y que este no puede ser cambiado. Por eso ella termina diciendo: “Sé que te quiero / No es algo que pueda ocultar / Mas no es posible / Nuestro destino no llegará”. Continúa leyendo ¿Por qué no reescribimos las estrellas? [II]

¿Por qué no reescribimos las estrellas?

“Rewrite the stars” [Reescribir las estrellas] es una canción interpretada por Zac Efron y Zendaya, que forma parte de la banda sonora de la película “El gran showman”. Con esta canción Phillip Carlyle (Zac Efron) busca convencer a Anne Wheeler (Zendaya) de que ellos pueden estar juntos a pesar de los obstáculos en su camino.

La primera estrofa y el coro de la canción dicen:

“Sé que te quiero;
no es algo que hay que ocultar.
Sé que me quieres;
no digas que nada hay que hacer.
Crees que jamás pasará
y que el destino te arrastra más;
no te puedo alcanzar.
Pero estás en mi interior
y ¿quién me puede negar si yo
me siento así por ti?

Hay que la historia cambiar;
que somos tal para cual.
Nada nos va a separar,
eres a quien yo debía hallar.
Es tu elección y es mi elección;
no hay quien nos diga la dirección.
¿Por qué no la historia cambiar?
El mundo, un día, de los dos será” (Trad.: Aki Chan).

Básicamente, Phillip cree que el destino de las personas no está escrito y que cada quien lo escribe. Él siente y está determinado a que su destino sea estar con Anne. Continúa leyendo ¿Por qué no reescribimos las estrellas?

Razones por las que no tienes lo que quieres.

“Me he encontrado a mí mismo queriendo cosas lícitas, pero al mismo tiempo no pidiéndoselas a Dios. Como si creyera inconscientemente que querer algo de por sí es igual a pedirlo a Dios. Pero no es así” –confesó un cristiano–. ¿Piensas que es imposible para un cristiano querer algo y al mismo tiempo no pedírselo a Dios? Santiago dice que tal cosa sí es posible:

“no tenéis lo que deseáis, porque no pedís” (Stg. 4:2. RVR1960).

Santiago da varias razones por las cuales no tenemos lo que queremos y una de ellas es que no pedimos a Dios en oración. Y tal vez tú no tienes lo que quieres porque nunca lo has pedido a Dios. Las personas que Santiago menciona estaban buscando obtener en peleas con otras personas lo que debían buscar obtener en oración con Dios.

¿Cuántos de nosotros hemos creído que por el simple hecho de desear mucho algo ya lo vamos a obtener? ¿Cuántos de nosotros hemos creído que nuestras añoranzas se convierten automáticamente en oraciones? ¿Cuántas cosas que deseamos no las hemos obtenido por el simple hecho de que no las hemos pedido en oración? ¿O en qué cosas estamos buscando obtener lo que deberíamos buscar obtener en oración con Dios?

Dios no ha dicho que responderá a simplemente los deseos que tengamos. Dios ha prometido que responderá a nuestras peticiones de oración:

  • “Y todo lo que pidáis en oración, creyendo, lo recibiréis” (Mateo 21:22);
  • “Y todo lo que pidáis en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo” (Juan 14:13);
  • “Y esta es la confianza que tenemos delante de El, que si pedimos cualquier cosa conforme a su voluntad, El nos oye. Y si sabemos que El nos oye en cualquier cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hemos hecho” (1 Juan 5:14, 15);
  • “La oración eficaz del justo puede lograr mucho” (Santiago 5:16);
  • “Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo el que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá” (Mateo 7:7, 8).

Cuando no pedimos en oración lo que deseamos estamos siendo como aquel que le gustaría encontrar sin buscar y le gustaría que le abran la puerta sin tocar. No debemos esperar conseguir lo que no le pedimos a Dios en oración.

La siguiente pregunta parece demasiado obvia como para hacerla, pero Santiago me obliga a hacerla: ¿Ya pediste a Dios en oración eso que quieres? Si no, este es un buen momento para hacerlo.

1ra parte; 2da parte; 3ra parte

 

¿Qué nos recuerdan Los Vengadores cuando todo parece perdido?

Infinity War

El pasado viernes 7 de diciembre Marvel Studios lanzó el tráiler oficial de lo que será la cuarta película de Los Vengadores (Avengers: Endgame). Este tráiler se convirtió en el más visto de la historia, alcanzando 289 millones de reproducciones en tan solo 24 horas. El éxito de este tráiler (y seguramente de la futura película) se debe a que todo el mundo quiere saber cómo terminará esta historia.

La película pasada, Los Vengadores: Infinity War, terminó con Thanos aniquilando el 50% de los seres vivos –incluyendo a varios súper héroes–. Los Vengadores perdieron… aparentemente. Digo “aparentemente” porque en la escena (de Los Vengadores: Infinity War) en la que Doctor Strange le da la gema del tiempo a Thanos, Tony le pregunta a Strange por qué lo hizo y éste último le responde: “Estamos en el juego final”. Anteriormente, Strange había avanzado en el tiempo y visto que sólo había una manera de ganar el conflicto que venía. Así que, darle la gema del tiempo a Thanos fue uno de los medios para ganar.

No es sólo que queremos saber cómo terminará la historia, sino que queremos saber cómo los súper héroes saldrán de este aprieto.

EL DIOS QUE CONOCE Y CONTROLA EL FUTURO

Todo eso me recuerda que el Dios que tenemos no sólo conoce todos los futuros probables, sino que también Él siempre escoge los mejores medios para alcanzar los mejores fines. En Isaías 46:9 y 10 Él dice lo siguiente:

“Acordaos de las cosas anteriores ya pasadas, porque yo soy Dios, y no hay otro; yo soy Dios, y no hay ninguno como yo, que declaro el fin desde el principio y desde la antigüedad lo que no ha sido hecho. Yo digo: ‘Mi propósito será establecido, y todo lo que quiero realizaré’”.

Todo lo que Dios ha planeado desde la eternidad con toda seguridad sucederá en el tiempo. Y aun cuando parece que los planes de Dios están sido frustrados, éstos están siendo cumplidos. Y la cruz es la prueba más evidente de esto: Jesús fue clavado y matado en una cruz por hombres impíos, pero al mismo tiempo Él fue «entregado por el plan predeterminado y el previo conocimiento de Dios». Lo que parecía ser la derrota de Dios, más bien fue Su victoria –¡y la nuestra, ya que por Su muerte somos salvos!–.

LA VICTORIA ES SEGURA

Y ese mismo Dios omnisciente, todo-sabio y soberano es el que le ha dicho a Su pueblo que la victoria final es segura:

  • No importa cuán reforzadas estén las puertas del Hades, Jesús prometió: “las puertas del Hades no prevalecerán contra [la iglesia]” (Mateo 16:18).
  • No importa cuán fuerte sea ese pecado, que te envuelve y te hace tropezar, con el que esas luchando; ten por seguro que: “el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Cristo Jesús” (Filipenses 1:6).
  • No importa cuán desastroso parezca el mundo tal como ahora lo conocemos, se acerca este día: “El enjugará toda lágrima de sus ojos, y ya no habrá muerte, ni habrá más duelo, ni clamor, ni dolor, porque las primeras cosas han pasado” (Apocalipsis 21:4).

Así que, no te rindas. No sólo estás en el juego final, más aun, la victoria es segura.