
Cuando Dios creĂł al hombre (varĂłn y hembra), Él lo hizo «a [Su] imagen, conforme a [Su] semejanza» (GĂ©n. 1:26). Eso significa que el hombre reflejarĂa ciertos atributos de Dios y asĂ le darĂa gloria. El hombre tendrĂa la capacidad de pensar, de ser creativo, de comunicarse, de sentir, de actuar, de tener autoridad sobre la creaciĂłn hasta cierto punto, de hacer lo que es moralmente bueno.
Con la entrada del pecado al mundo (GĂ©nesis 3) la imagen de Dios en el hombre fue afectada de tal manera que fue distorsionada; pero no fue afectada hasta tal punto de ser eliminada completamente (vĂ©ase GĂ©nesis 9:6). Aunque el hombre es malo y no puede ganarse la salvaciĂłn por sus obras, no es menos cierto que Dios no ha dejado al hombre ser tan malo como pudiera ser y en Ă©ste todavĂa podemos ver reflejos de la imagen de Dios –aun si no es cristiano–. Continuar leyendo ÂżEs lĂcito para un cristiano consumir libros, pelĂculas y mĂşsica “no-cristianas”? [I]
Hoy en dĂa los homosexuales demandan que todos los que están a su alrededor les “amen”, pero con un pseudo amor