Jesús nos llama a seguirlo negándonos a nosotros mismos y tomando nuestra cruz diariamente.
Etiqueta: Arrepentimiento
Formas de evangelizar.
El evangelismo no es un trabajo de una o dos veces al año, sino que debe ser una realidad cada dĂa de nuestras vidas y en cada contexto en el cual nos movemos (con nuestros amigos y familiares, en el trabajo o el centro de estudios). Y eso será una realidad cuando proclamemos el evangelio de Jesucristo a partir de la situaciĂłn en la cual nuestros oyentes se encuentran.
En Lucas 5 se cuenta como despuĂ©s de que Mateo dejĂł todo y siguiĂł a JesĂşs, Ă©l (Mateo) organizĂł un gran banquete en su casa e invitĂł a sus amigos y compañeros de trabajo, los cuales escucharon a JesĂşs llamarlos al arrepentimiento. Invita a tus amigos y compañeros a comer, sea en un restaurante o en tu casa, y predĂcales el evangelio.
En Juan 4, después de que Jesús le ofreció el agua viva a la mujer samaritana que fue a sacar agua del pozo, esta mujer fue e invitó a las personas de su ciudad a que escucharan las palabras de Jesús. Lo mismo podemos hacer nosotros: podemos invitar a las personas que nos rodean a que escuchen el evangelio en un grupo pequeño, en el templo o en alguna conferencia. Continuar leyendo Formas de evangelizar.
PerdĂłn: 100% garantizado.
Hace unos años atrás, estaba predicándole el evangelio a una persona. Y mientras conversábamos esta persona me dijo: “pedirĂ© perdĂłn a Dios a ver si me acepta”. ÂżA ver si [Dios] me acepta? ÂżEs eso todo lo que se ofrece en el cristianismo –una mera posibilidad de perdĂłn y salvaciĂłn–? Si eso fuera lo que se ofreciera en el cristianismo, Ă©ste no serĂa más que una mera religiĂłn.
Por ejemplo, el islamismo no ofrece seguridad de salvación, sino instrucciones para conseguir el favor de su dios. La “esperanza” en el hinduismo es estar atrapado en un ciclo karmático de reencarnación (samsara) hasta su liberación (moksha), “y es abandonado para que busque su propia salida” (Geisler y Brooks). Algo similar se ofrece en el budismo (con la diferencia de que ellos no buscan el cielo o estar con Dios, sino la eliminación de todo sufrimiento, deseo o ilusión del yo).
Pero el cristianismo sĂ es más que una mera religiĂłn. Jesucristo dijo: “al que viene a mĂ, de ningĂşn modo lo echarĂ© fuera” (Juan 6:37). JesĂşs no dijo que Él recibirá sĂłlo a algunos de los que van a Él o a la mayorĂa. No, todo aquel que le da la espalda a sus pecados y va confiadamente a Él será recibido. En la traducciĂłn al español no se nota mucho que las palabras de JesĂşs son enfáticas. Jesucristo utilizĂł una negaciĂłn enĂ©rgica, es como si Él hubiera dicho: “Yo nunca, nunca rechazarĂ© a aquel que viene a mĂ”.
Pero eso no es todo, Jesucristo tambiĂ©n confirmĂł que todo aquel que se acerca a Él sinceramente arrepentido será perdonado de todo pecado: “A Ă©ste Dios exaltĂł a su diestra como PrĂncipe y Salvador, para dar arrepentimiento a Israel, y perdĂłn de pecados.” (Hechos 5:31). Por el contexto sabemos que de quien se está hablando aquĂ es de JesĂşs –¡Él es el PrĂncipe y Salvador!–. TambiĂ©n sabemos que Dios lo exaltĂł por medio de Su resurrecciĂłn y, posteriormente, Su ascensiĂłn.
Ahora nótese el propósito de la exaltación de Jesús: dar arrepentimiento y perdón de pecados. Jesucristo da tanto lo uno como lo otro, arrepentimiento y perdón. Todo aquel que se arrepiente sinceramente de sus pecados también será perdonado de todos sus pecados. Charles Spurgeon dijo: “Arrepentimiento y perdón están entrelazados por el propósito eterno de Dios. Lo que Dios ha juntado, no lo separe el hombre”.
Si tĂş has ido a Jesucristo sinceramente arrepentido de tus pecados, eres perdonado tan cierto como que Su tumba está vacĂa.
Los Ăşltimos tiempos han llegado.
Hay un refrán muy conocido que dice: “no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy”. Sin embargo, la vida de muchos hoy en dĂa dice lo opuesto: “¿Para quĂ© hacer hoy lo que puedes hacer mañana?”. El estudiante hace la tarea el dĂa antes de la entrega. La mujer siempre dice que comenzará la dieta el prĂłximo año. El hombre sigue posponiendo el ejercitarse.
LOS ĂšLTIMOS TIEMPOS
En la Biblia la expresiĂłn “los Ăşltimos tiempos” se repite varias veces (Hch. 2:17; 1 Ti. 4:1; 2 Ti. 3:1; Heb. 1:2; 1 Pe. 1:20; 1 Jn. 2:18). Son “los Ăşltimos tiempos” en relaciĂłn a la segunda venida de Jesucristo. Dicho de otra manera, “los Ăşltimos tiempos” es el perĂodo de tiempo previo a la segunda venida de Jesucristo. Continuar leyendo Los Ăşltimos tiempos han llegado.