Acerca de la oraciĂłn.

Hombre de rodillas orando en la playa

¿QUÉ ES LA ORACIÓN?

La oraciĂłn es la comunicaciĂłn del alma con Dios para reconocer Su santidad, darle gracias, pedirle que se haga Su voluntad y que provea las necesidades fĂ­sicas y espirituales nuestras y de otras personas.

¿POR QUÉ ORAR SI DIOS SABE LO QUE VAMOS A PEDIR?

Véase “Si Dios sabe lo que pediremos, ¿por qué orar?”.

¿PUEDE LA ORACIÓN CAMBIAR LAS COSAS?

Según Santiago, una de las razones por las que no tenemos ciertas cosas es porque no pedimos: “No tenéis, porque no pedís” (Stg. 4:2). Y el mismo Santiago habla de un cristiano común y corriente que oró para que no lloviera, y no llovió; y después oró para que lloviera, y llovió (Stg. 5:17, 18).

En la Biblia hay mĂşltiples ejemplos que nos dicen claramente que la oraciĂłn cambia las cosas. Todo eso debido a que la oraciĂłn es un medio que Dios utiliza para cumplir Sus planes eternos. Continuar leyendo Acerca de la oraciĂłn.

ÂżDĂłnde está el amor?

Ese amor real, grande y que tanto necesitamos se encuentra en la Cruz de Jesucristo. Y es cuando hemos experimentado ese amor, que entonces lo daremos a quienes están a nuestro alrededor.

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Ryle sobre “Diferencia entre justificaciĂłn y santificaciĂłn”.

¿EN QUÉ SENTIDO, PUES, SON IGUALES LA JUSTIFICACIÓN Y SANTIFICACIÓN?

(a) Ambas proceden originalmente de la gracia de Dios. Es Ăşnicamente por su gracia que el creyente es justificado o santificado.

(b) Ambas son parte de la gran obra de salvaciĂłn que Cristo, en el pacto eterno, ha realizado para bien de su pueblo. Cristo es la fuente de vida, de la cual fluyen, tanto el perdĂłn como la santidad. La raĂ­z de cada una es Cristo.

(c) Ambas están en una misma persona. Aquellos que son justificados, siempre son santificados y aquellos que son santificados, son siempre justificados. Dios ha unido en una sola persona la justificación y la santificación, y no pueden ser separadas.

(d) Ambas comienzan al mismo tiempo. El momento en que una persona comienza a ser una persona justificada, comienza también a ser santificada. Quizá no lo perciba, pero ésta es la realidad.

(e) Ambas son necesarias para la salvaciĂłn. Nadie ha llegado al cielo sin un corazĂłn renovado, al igual que perdonado; sin la gracia del EspĂ­ritu, al igual que la sangre de Cristo; sin idoneidad para la gloria eterna, al igual que un tĂ­tulo. Una es tan necesaria como la otra.

Estos son los puntos en que coinciden la justificaciĂłn y santificaciĂłn.

CONSIDEREMOS AHORA LO OPUESTO Y VEAMOS EN QUÉ SENTIDO DIFIEREN

(a) La justificaciĂłn, es Dios declarando justos a aquellos que reciben a Cristo, basándose en que la justicia de Cristo es imputada a la cuenta de aquellos que lo reciben. La santificaciĂłn es, de hecho, hacer justo al hombre en su interior, aunque sea en un grado muy dĂ©bil. Continuar leyendo Ryle sobre “Diferencia entre justificaciĂłn y santificaciĂłn”.