El amor es un afecto que se manifiesta con acciones. Y Jesucristo debe ser amado sobre todo y todos, porque Él lo merece.
Etiqueta: Obediencia
Mis tuits favoritos [6]
- “Solamente hay dos religiones en el mundo: la religión del HAZ y la religión del HECHO” –Mark Dever, tuiteado por Bob Kauflin.
- “Jesucristo tiene toda la gracia para perdonarnos, todo el poder para cambiarnos y toda la fidelidad para guardarnos hasta el final” –Dai Hankey, tuiteado por Burk Parsons.
- “La santidad no es algo que se nos llama a hacer para que nos convirtamos en algo, es algo que hacemos debido a lo que ya somos” –Martyn Lloyd-Jones, tuiteado por Burk Parsons.
- “Predica los «haz» y los «no-hagas» de la Escritura a la sombra del “consumado es” de la cruz” –Matt Chandler, tuiteado por Burk Parsons.
- “Encomienda tu pasado a la misericordia de Dios, tu presente a Su amor y tu futuro a Su providencia” –AgustĂn, tuiteado por Burk Parsons.
- “Cada pecado es un acto de traición cósmica, un intento fútil de destronar a Dios de Su soberana autoridad” –R. C. Sproul, tuiteado por Mark Driscoll.
- “La cuestión para el hombre es cómo un Dios amante puede enviar a alguien al infierno. La cuestión para la Biblia es cómo un Dios santo puede aceptar a alguien en el cielo” –Matt Smethurst.
ÂżDebo ser miembro de una iglesia local?
Cuando hablamos de «iglesia local» nos referimos a un grupo especĂfico de creyentes en Jesucristo que se reĂşnen en un lugar especĂfico para adorar a Dios. No está mal que en ocasiones un cristiano visite diferentes iglesias locales, pero ÂżquĂ© de aquel cristiano que vive yendo de iglesia en iglesia cada domingo o cada mes sin pertenecer a una iglesia local? ÂżEspera Dios del cristiano que sea miembro de una iglesia local?
En Hechos 2:41 y 42 vemos que desde el principio de la iglesia, los convertidos no se comprometieron con Jesucristo en privado, sino que se unieron como una iglesia y adoraron a Dios juntos: “Entonces los que habĂan recibido su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel dĂa como tres mil almas. Y se dedicaban continuamente a las enseñanzas de los apĂłstoles, a la comuniĂłn, al partimiento del pan y a la oraciĂłn”. ÂżA dĂłnde se añadieron? A la iglesia de Dios en JerusalĂ©n.
Otro hecho que no debemos pasar por alto es que la mayorĂa de las cartas que componen el Nuevo Testamento fueron escritas a iglesias particulares. Leemos, por ejemplo, en 1 Corintios 1:2 lo siguiente: “a la iglesia de Dios que está en Corinto, a los que han sido santificados en Cristo JesĂşs, llamados a ser santos, con todos los que en cualquier parte invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y nuestro”.
En Hebreos 13:17 encontramos la siguiente exhortaciĂłn: “Obedeced a vuestros pastores y sujetaos a ellos, porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta. Permitidles que lo hagan con alegrĂa y no quejándose, porque eso no serĂa provechoso para vosotros”. ÂżDe quĂ© pastores se habla aquĂ? ÂżA quĂ© pastores tĂş debes obedecer y estar sujeto? Obviamente a aquellos que pastorean la iglesia local a la cual tĂş perteneces. John MacArthur es pastor, pero, en cierto sentido, Ă©l no es tĂş pastor a menos que tĂş seas miembro de Grace Community Church. Miguel Núñez es pastor, pero, en cierto sentido, Ă©l no es tĂş pastor a menos que tĂş seas miembro de Iglesia Bautista Internacional. Ellos no darán cuenta de ti; tĂş pastor, que te conoce, sĂ lo hará.
El ejercicio de la disciplina eclesiástica presupone que el cristiano sea miembro de una iglesia local. Mateo 18:15-17 dice: “Y si tu hermano peca, ve y repréndelo a solas; si te escucha, has ganado a tu hermano. Pero si no te escucha, lleva contigo a uno o a dos más, para que TODA PALABRA SEA CONFIRMADA POR BOCA DE DOS O TRES TESTIGOS. Y si rehúsa escucharlos, dilo a la iglesia; y si también rehúsa escuchar a la iglesia, sea para ti como el gentil y el recaudador de impuestos”. El hermano que peca y que debe ser restaurado aquà es alguien que asiste regularmente a una iglesia local y que es conocido en ésta. Si este hermano que peca se rehúsa escuchar (después de haber sido reprendido por uno y después por dos o más), entonces esto debe ser dicho a la iglesia. ¿A cuál iglesia? A la iglesia local a la cual él pertenece. Si aun asà rehúsa escuchar a la iglesia, debe ser expulsado de ésta (1 Co. 5:1-13). Ahora, como alguien preguntó acertadamente, ¿cómo puedes “sacar” a alguien que no está “dentro”?
Todo esto supone que Dios espera que todo cristiano sea miembro de una iglesia local.
¿Por qué es importante leer la Biblia?
Cuando supe que algunos de mis hermanos en la fe no leĂan la Biblia, quede atĂłnito. Y cuando digo “leer la Biblia” no me refiero a leerla sĂłlo cuando la iglesia se reĂşne, sino que me refiero a la disciplina de la lectura diaria de la Biblia. Entonces vino a mi mente la siguiente pregunta: ÂżquĂ© si la no-lectura de la Biblia no es algo tan solo de “algunos”, sino de “muchos”? No pasĂł mucho tiempo antes de que mi temor se confirmara. En el 2012, LifeWay hizo una encuesta en la que preguntĂł, a aquellos que asisten a la iglesia y que afirman querer agradar a JesĂşs, con cuánta frecuencia ellos leĂan la Biblia:
Tan solo el 19% afirmĂł leer la Biblia “cada dĂa”. El 26% afirmĂł leer la Biblia “unas pocas veces a la semana”. El 14% afirmĂł leerla “una vez a la semana”. El 22% afirmĂł leerla “al menos una vez al mes”. Y el 18% afirmĂł leerla “rara vez” o “nunca”1.
¡Qué triste realidad! Alguien dijo acertadamente que la Biblia no está supuesta a ser un pastel para ocasiones especiales, sino un pan para consumo diario.
No debemos sorprendernos de que los no-cristianos, cuyo corazĂłn no ha sido cambiado por el EspĂritu Santo, no les interese leer y obedecer la Biblia; pero sĂ debe sorprendernos que uno que profese ser cristiano actĂşe de la misma manera. Pensemos seriamente en todo esto.
En Salmos 119, David dijo acerca de la Palabra de Dios que era su deleite (v. 24), más dulce que la miel (v. 103), el objeto de su amor (v. 97), mejor que el oro y la plata (v. 72). No es de extrañar que él haya mencionado la meditación en la Palabra de Dios varias veces (8 veces) en este salmo. No es de extrañar tampoco que él le haya pedido a Dios: “Inclina mi corazón a tus testimonios” (véanse vv. 33-40). Has tuya esa petición justo ahora.
En el prĂłximo artĂculo, si Dios quiere, consideraremos algunas razones de por quĂ© es importante leer la Biblia.
1 http://www.lifeway.com/Article/research-survey-bible-engagement-churchgoers
1ra parte; 2da parte