ÂżEs la homosexualidad un pecado diferente?

En un sentido podemos decir que la homosexualidad es un pecado diferente a otros pecados: la homosexualidad es un pecado contra naturaleza que es el resultado de que Dios entregó, a aquellos que cambiaron al Creador por la criatura, a las pasiones degradantes de sus propios corazones: “Por esta razón Dios los entregó a pasiones degradantes; porque sus mujeres cambiaron la función natural por la que es contra la naturaleza; y de la misma manera también los hombres, abandonando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lujuria unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos el castigo correspondiente a su extravío” (Romanos 1:26, 27).

Ahora, si lo que preguntamos es si la homosexualidad es un pecado más grave (en tĂ©rminos del castigo que merece), entonces la respuesta es: no. En 1 Corintios 6:9, 10 se dice claramente que los homosexuales no heredarán el reino de Dios: “¿O no sabĂ©is que los injustos no heredarán el reino de Dios? No os dejĂ©is engañar: ni los inmorales, ni los idĂłlatras, ni los adĂşlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los difamadores, ni los estafadores heredarán el reino de Dios”. Pero no es menos cierto que los inmorales heterosexuales tampoco heredarán el reino de los cielos (vĂ©anse Gálatas 5:19-21; Efesios 5:5). ÂżEstás viendo pornografĂ­a y auto-gratificándote? ÂżEstás teniendo relaciones sexuales antes del matrimonio? ÂżEstás siendo infiel a tu cĂłnyuge? Entonces no «[heredarás] el reino de Dios». Continuar leyendo ÂżEs la homosexualidad un pecado diferente?

ÂżQuĂ© diferencia hay entre las escenas crudas de la Biblia y Deadpool?

Deadpool

Deadpool es una película (basada en el personaje del cómic de Marvel que lleva el mismo nombre) que trata acerca de Wade Wilson, un mercenario que es sometido a un experimento que lo deja con poderes de curación acelerada y un álter ego.

Ahora, tal como dice el mismo Deadpool, «ésta es una historia de superhéroes diferente». En esta película abundan las palabras obscenas, la violencia y la inmoralidad. Es cierto que otras películas contienen todo eso, pero Deadpool las lleva a otro nivel. Con todo eso, la película ha sido un éxito en los cines alrededor del mundo y muchos que analizan la película dicen algo como esto: “hay muchas malas palabras, mucha sangre y mucho sexo. Pero es una buena película”. Todo eso revela el corazón del hombre (varón y hembra) de nuestros días.

Cuando nosotros abrimos la Biblia nos encontramos con historias o escenas crudas. ÂżQuĂ© diferencia hay entre las escenas crudas de la Biblia y Deadpool? Continuar leyendo ÂżQuĂ© diferencia hay entre las escenas crudas de la Biblia y Deadpool?

DeYoung sobre “La santidad del cielo”.

¿Sabes por qué tantos cristianos están derrumbándose ante el asunto de la homosexualidad? Ciertamente la presión cultural juega un papel importante. Pero nuestra falla en entender verdaderamente la santidad del cielo es otro factor significativo. Si el cielo es un lugar de aceptación universal para todas las personas agradables, ¿por qué alguien debería preocuparse tanto acerca de la homosexualidad aquí en la tierra? Muchos cristianos nunca han sido enseñados que los inmorales, los asesinos, los idólatras y todo el que ama y practica la mentira serán dejados fuera de las puertas del cielo (Ap. 22:15). Así que ellos no tienen las agallas (o la compasión) para decir que el inmoral sexual impenitente no será bienvenido tampoco, que es exactamente lo que Apocalipsis 21-22 enseña.

[…]

Aun si pudieras entrar al cielo sin santidad, ¿qué harías allá? ¿Qué gozo sentirías allá? ¿Con qué hombre santo o mujer de Dios te sentarías para tener comunión? Sus placeres no son tus placeres. Su carácter no es tu carácter. Lo que ellos aman, tú no lo amas. Si te desagrada un Dios santo ahora, ¿por qué querrías estar con Él para siempre? Si la adoración no captura tu atención en el presente, ¿qué te hace pensar que ésta te emocionará en algún futuro celestial? Si la impiedad es tu deleite aquí en la tierra, ¿qué te deleitará en el cielo –donde todo es limpio y puro–? Tú no serías feliz allí si no eres santo aquí.

Este artículo es un extracto tomado de: Kevin DeYoung. The hole in our holiness (Wheaton, Illinois: Crossway, 2012), pp. 14, 15. Traducción de Misael Susaña.

Harris sobre «El sexo ilĂ­cito».

Sólo cuando hemos sido cautivados por la excelente calidad del plan de Dios, es que podemos evitar convertirnos en prisioneros de inmoralidad. O podemos ser cautivados por la justicia o cautivados por el pecado. “Prenderán al impío sus propias iniquidades, y retenido será con las cuerdas de su pecado” (Proverbios 5:22). El hombre y la mujer que abren su corazón al placer inmediato del sexo fuera del matrimonio, podrían pensar que están experimentando libertad, pero en lo opuesto, los tentáculos del pecado los rodean, los enredan y los arrastran hacia la muerte.

¿Cuál camino escogeremos? Dios nos estimula a que escojamos la vida y el placer verdadero:

Hijo mĂ­o, bebe de tu propio pozo; sĂ© fiel y sincero con tu propia esposa. ÂżPor quĂ© engendrar hijos con mujeres de la calle? ÂżPor quĂ© compartir tus bienes con los que no son de tu casa?… ÂżPor quĂ© habrás de gozarte con rameras, abrazando lo que no te pertenece?

Proverbios 5:15-17,20

La Escritura no niega los placeres del sexo ilícito; sí, por supuesto que lo vas a disfrutar; sí, puede ser muy excitante. Pero su placer es vacío, en comparación con los deleites del amor matrimonial, y necio a la luz de las horrendas consecuencias que han de visitar el alma, el cuerpo y las emociones. “Dentro del matrimonio, el sexo es hermoso, lleno de satisfacción y creativo”, escribe John MacArthur. “Fuera del matrimonio es feo, destructivo y abominable”.

ÂżCuál es la recompensa del pecado sexual? “Perderás tu honor, y entregarás en manos de gente despiadada todo lo que has logrado en la vida. Gente extraña se apoderará de tus riquezas, y algĂşn otro se deleitará en el fruto de tu labor. Al final gemirás a causa de la angustia cuando la enfermedad consuma tu cuerpo” (traducciĂłn libre Proverbios 5:9-11). Continuar leyendo Harris sobre «El sexo ilĂ­cito».