#1. Presenta la carnada y esconde el gancho.
Como remedio, considera:
- Mantenerte a la mayor distancia posible del pecado y de jugar con la carnada.
- El pecado no es más que un dulce amargo.
- El pecado traerá las pérdidas más grandes y más tristes.
- El pecado es muy engañoso y hechizante.
#2. Pinta el pecado con los colores de la virtud.
Como remedio, considera:
- El pecado no es menos vil por estar pintado atractivamente.
- Cuanto más se pinta el pecado, más peligroso es.
- Mirar al pecado tal como lo veremos dentro de unas pocas horas.
- El pecado costó la sangre del Señor Jesús.
#3. Atenúa y disminuye el pecado.
Como remedio, considera:
- El pecado que los hombres consideran pequeño trae la gran ira de Dios sobre ellos.
- El ceder a un pecado menor da paso a cometer un pecado mayor.
- Es triste alejarse de Dios por un pecado pequeño.
- A menudo hay más peligro en los pecados más pequeños.
- Los santos han escogido sufrir mucho antes que cometer pecados pequeños.
- El alma nunca puede soportar la culpa y el peso del pecado cuando Dios muestra cuán poderoso es el pecado más pequeño.
- Hay más mal en el menor pecado que en la mayor aflicción.
