7 razones para volver a congregarte [V]

Razón #5: Porque cantar junto a nuestros hermanos en Cristo nos hace bien.

“Que la palabra de Cristo habite en abundancia en ustedes, con toda sabiduría enseñándose y amonestándose unos a otros con salmos, himnos y canciones espirituales, cantando a Dios con acción de gracias en sus corazones” (Colosenses 3:16).

Creo que la mayoría de nosotros –por no decir todos– hemos experimentado la frustración que viene después de tratar de cantar junto a nuestros hermanos en una videollamada. Debido a la velocidad o la estabilidad de la conexión de internet, que no es la misma para todos, un hermano canta la primera línea de una canción mientras que el otro ya va por la segunda línea y un tercero está a punto de comenzar a cantar. ¿Solución temporal? Todos apagan sus micrófonos, excepto uno.

Sin embargo, cantar junto a tus hermanos en Cristo es muy importante. Y Colosenses 3:16 es uno de los pasajes en donde se nos manda a cantar como iglesia y, al mismo tiempo, nos dice el porqué eso es importante.

El mandamiento allí es que la Palabra de Cristo, que es lo mismo que toda la Palabra de Dios que testifica acerca de Cristo, habite en abundancia en nosotros. Dice “habite”, lo cual significa que la Palabra de Cristo debe estar permanentemente en nosotros y no meramente visitarnos de vez en cuando. Y después se agrega “en abundancia” o ricamente, lo cual significa mucho en cantidad. Y aunque es cierto que debemos depender del Espíritu Santo para eso, no es menos cierto que somos responsables de que eso pase –el mandamiento se dirige a nosotros–.

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Sorteo: 3 Biblias

Septiembre es el mes de la Biblia en la República Dominicana y por eso queremos regalar tres Biblias para tres ganadores:

  • 1er lugar: Santa Biblia. Letra grande. NVI.
  • 2do lugar: Santa Biblia. Con ilustraciones.
  • 3er lugar: La Biblia Amigos por Siempre. TLA.

3 Biblias Widget

¡Te animamos a participar de este sorteo y así tener la oportunidad de obtener una Biblia para ti o para alguien más a quien la quieras regalar.

ACERCA DE ESTE SORTEO

    • Este sorteo será válido desde el jueves 10 de septiembre del 2020 hasta el viernes 25 de septiembre del 2020.
    • Cada persona podrá entrar al sorteo una sola vez. Sin embargo, mientras más entradas o puntos ésta acumule, más oportunidades tendrá de ganar.
    • Pueden participar en este sorteo personas: que vivan en cualquiera de las provincias de la República Dominicana.
    • Los ganadores no tendrán que pagar por el envío de los regalos.
    • Los ganadores serán contactados vía correo electrónico el sábado 26 de septiembre del 2020. Si alguno de los ganadores no contesta al mensaje por correo electrónico en una semana, será descalificado y el regalo pasará a otra persona.
    • En el mensaje de correo electrónico que se enviará a los ganadores, se les pedirá que proporcionen algunas informaciones personales para así poder enviarle el regalo.

Las promesas de Dios son para ser usadas.

En 2 Samuel 7, Dios –a través del profeta Natán– le recordó a David como Él lo escogió y lo hizo un rey grande sobre Israel. Dios también le prometió que Él levantaría a uno de su familia que edificaría una casa para el Señor y la casa y el trono de David serían establecidos para siempre.

¿Cuál fue la respuesta de David? “Y ahora, oh Señor Dios, confirma para siempre la palabra que has hablado acerca de tu siervo y acerca de su casa, y haz según has hablado” (v. 25). David respondió: “afirma mi casa, afirma mi reino para siempre, tal como has dicho”. Un par de versículos más abajo, David dijo: “Porque tú, oh Señor de los ejércitos, Dios de Israel, has revelado a tu siervo, diciendo: «Yo te edificaré casa»; por tanto, tu siervo ha hallado ánimo para elevar esta oración a ti” (v. 27).

David sabía que hacer una oración como esa era un acto muy presuntuoso… a menos que Dios le hubiera abierto esa puerta. Y eso fue lo que Dios hizo: Dios fue quien tuvo la iniciativa, Él le prometió a David establecer su reino; y, entonces, David tuvo el valor para pedir de la manera que lo hizo: “Y ahora, ten a bien bendecir la casa de tu siervo, a fin de que permanezca para siempre delante de ti; porque tú, oh Señor Dios, has hablado y con tu bendición será bendita para siempre la casa de tu siervo” (v. 29).

La promesa que Dios hizo a David encuentra su cumplimiento último en Jesús, quien es el Rey-Salvador de todos los que se arrepienten de sus pecados y confían en Él. Jesús es la promesa más grande de todas y la razón por la cual Dios puede dar justamente buenas cosas a quienes merecen sólo castigo. Continúa leyendo Las promesas de Dios son para ser usadas.