En este sermĂłn, el pastor Misael Susaña trata los consejos prácticos que JesĂşs dio en Sus seis antĂtesis.
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Thor: amor y [el error que muchos cometen]
Thor: amor y trueno es la cuarta pelĂcula de superhĂ©roes de Marvel Comics basada en el personaje de Thor (un “dios” del trueno asgardiano). En esta entrega, Thor se une a sus amigos Valkyrie y Korg, al igual que a su exnovia Jane Foster –quien asume el manto, los poderes y el martillo de Thor mientras tiene cáncer–, para evitar que Gorr el Carnicero de Dioses mate a todos los dioses.
EL AMOR
Como su tĂtulo lo dice, esta pelĂcula toca el tema del amor de principio a fin:
- La pelĂcula comienza con Gorr, quien carga a su hija a travĂ©s del desierto para despuĂ©s verla morir. Esa muerte, junto al hecho de que su “dios” no hizo nada para salvarla, fue lo que moviĂł a Gorr a buscar venganza matando a los dioses.
- Durante la pelĂcula, se cuenta que Thor y Jane se enamoraron. Sin embargo, por miedo a perder al otro, ellos construyeron muros entre sĂ. Cada uno se dedicĂł a salvar al mundo a su manera y la relaciĂłn terminó… Aunque todavĂa se aman.
- Ya casi al final, Jane usa el martillo una Ăşltima vez para ayudar a Thor a vencer a Gorr. Y ella lo utilizĂł aun sabiendo que el martillo la dejarĂa sin fuerzas para luchar contra el cáncer.
- Thor escoge quedarse con Jane los últimos minutos de vida de ésta en vez de detener a Gorr. Thor invita a Gorr a escoger el amor.
- Al final Gorr, en vez de pedirle a Eternidad que mate a todos los dioses, le pide que resucite a su hija.
EL ERROR
Hay un error que muchos cometen al ver pelĂculas (o series) y es bajar la guardia, no tener un ojo crĂtico, no filtrar lo que vemos a travĂ©s de la verdad de la Biblia, recibir todo lo que las pelĂculas nos ofrecen como si fuera entretenimiento inofensivo. Eso es muy peligroso.
Continuar leyendo Thor: amor y [el error que muchos cometen]Una justicia mayor que la de los fariseos.
Para entrar en el cielo se requiere una justicia «mayor que la de los escribas y fariseos». Dios tiene esta clase de justicia y la ofrece a nosotros en Jesucristo.
A propĂłsito del mes del orgullo LGBTQ.
Duck Dynasty: “No os dejĂ©is engañar, los homosexuales no heredarán el reino de Dios”: ÂżEs esa afirmaciĂłn motivada por el odio? Esas palabras no vienen de un Dios que se complace en la muerte del impĂo (Ez. 18:23; 33:11), ni quien ahora les escribe está motivado por el odio. SĂ, decir que los homosexuales no irán al cielo no es una buena noticia para ellos, pero nuestro propĂłsito es que despierten a su condiciĂłn –pecadores– y hacia donde están yendo –el infierno– y, entonces, puedan abrazar, por medio del arrepentimiento y la fe, las buenas noticias del evangelio de Jesucristo («Y esto erais algunos de vosotros; pero fuisteis lavados, pero fuisteis santificados, pero fuisteis justificados en el nombre del Señor Jesucristo y en el EspĂritu de nuestro Dios», 1 Co. 6:11) y asĂ ser salvos.
Sin comprometer la verdad, pero con amor: Los homosexuales demandan que todos los que están a su alrededor les “amen”, pero con un pseudo amor que no les dice que su actitud contra naturaleza es un pecado (Lv. 20:13; Ro. 1:24-27; 1 Co. 6:9, 10). Pero como cristianos no podemos comprometer la verdad revelada en la Palabra de Dios. Por otro lado, como cristianos debemos cuidarnos del otro extremo: decir la verdad sin amor.
ÂżEs la homosexualidad un pecado diferente?: En un sentido podemos decir que la homosexualidad es un pecado diferente a otros pecados: la homosexualidad es un pecado contra naturaleza que es el resultado de que Dios entregĂł, a aquellos que cambiaron al Creador por la criatura, a las pasiones degradantes de sus propios corazones (Romanos 1:26, 27). Ahora, si lo que preguntamos es si la homosexualidad es un pecado más grave (en tĂ©rminos del castigo que merece), entonces la respuesta es: no. La homosexualidad es un pecado tan grave como la inmoralidad del heterosexual, la cobardĂa y la mentira.
ÂżQuiĂ©n define el gĂ©nero?: Hoy en dĂa, el mundo quiere hacernos creer que alguien puede tener el cuerpo de un varĂłn, pero ser en verdad hembra –y viceversa–. Ahora, ÂżquiĂ©n realmente define el gĂ©nero? Dios, y no el pensamiento o el sentimiento de las personas, define el gĂ©nero. La Biblia asĂ lo afirma y nuestros cuerpos lo confirman.
Hombre y mujer: iguales y diferentes: Tener diferentes roles y ser iguales en dignidad no son verdades que se excluyen mutuamente. Según la Biblia, el hombre y la mujer son iguales en dignidad, pero con diferentes roles. Como Cristo no tiene menos dignidad que Dios Padre al someterse a Él, la mujer no tiene menos dignidad al someterse al hombre.
La homosexualidad no es el pecado: Aunque la homosexualidad es un pecado, no es el Ăşnico pecado que excluye del reino de Dios y no es el pecado imperdonable. Jesucristo muriĂł por los pecados de los heterosexuales y de los homosexuales que se arrepienten.
ÂżPuede un homosexual ser cristiano?: En este artĂculo se responden las siguientes preguntas: ÂżPUEDE UN HOMOSEXUAL ENCONTRAR SALVACIĂ“N EN JESĂšS? ÂżPUEDE UN CRISTIANO VERDADERO TODAVĂŤA SER TENTADO A LA HOMOSEXUALIDAD? ÂżPUEDE UNO QUE PRACTICA LA HOMOSEXUALIDAD SER CRISTIANO VERDADERO?