Cuando supe que algunos de mis hermanos en la fe no leĂan la Biblia, quede atĂłnito. Y cuando digo “leer la Biblia” no me refiero a leerla sĂłlo cuando la iglesia se reĂşne, sino que me refiero a la disciplina de la lectura diaria de la Biblia. Entonces vino a mi mente la siguiente pregunta: ÂżquĂ© si la no-lectura de la Biblia no es algo tan solo de “algunos”, sino de “muchos”? No pasĂł mucho tiempo antes de que mi temor se confirmara. En el 2012, LifeWay hizo una encuesta en la que preguntĂł, a aquellos que asisten a la iglesia y que afirman querer agradar a JesĂşs, con cuánta frecuencia ellos leĂan la Biblia:
Tan solo el 19% afirmĂł leer la Biblia “cada dĂa”. El 26% afirmĂł leer la Biblia “unas pocas veces a la semana”. El 14% afirmĂł leerla “una vez a la semana”. El 22% afirmĂł leerla “al menos una vez al mes”. Y el 18% afirmĂł leerla “rara vez” o “nunca”1.
¡Qué triste realidad! Alguien dijo acertadamente que la Biblia no está supuesta a ser un pastel para ocasiones especiales, sino un pan para consumo diario.
No debemos sorprendernos de que los no-cristianos, cuyo corazĂłn no ha sido cambiado por el EspĂritu Santo, no les interese leer y obedecer la Biblia; pero sĂ debe sorprendernos que uno que profese ser cristiano actĂşe de la misma manera. Pensemos seriamente en todo esto.
En Salmos 119, David dijo acerca de la Palabra de Dios que era su deleite (v. 24), más dulce que la miel (v. 103), el objeto de su amor (v. 97), mejor que el oro y la plata (v. 72). No es de extrañar que él haya mencionado la meditación en la Palabra de Dios varias veces (8 veces) en este salmo. No es de extrañar tampoco que él le haya pedido a Dios: “Inclina mi corazón a tus testimonios” (véanse vv. 33-40). Has tuya esa petición justo ahora.
En el prĂłximo artĂculo, si Dios quiere, consideraremos algunas razones de por quĂ© es importante leer la Biblia.
1 http://www.lifeway.com/Article/research-survey-bible-engagement-churchgoers
1ra parte; 2da parte
¿Es importante hacer las tareas domésticas? ¡Claro! ¿En dónde, entonces, está el problema? El problema no es que Marta está haciendo las tareas domésticas, sino que se preocupa exageradamente y trabaja excesivamente. Esto, al mismo tiempo, lleva a Marta a enfocarse de tal manera en las cosas que la distrae de la persona más importante –Jesús–. El querer hacer las muchas tareas domésticas (que es importante) ha hecho que Marta descuide en ese momento su relación con Jesús (que es lo más importante). Para ponerlo en las palabras de Mateo 6: