El porquĂ© Navidad es tan importante como Semana Santa.

En los últimos años, para esta época navideña, me he topado en varias ocasiones con frases que dicen algo como: “La Navidad es la estación, la Semana Santa es la razón”; o: “La Navidad es acerca del niño que nació para morir”. Esas frases son ciertas en un sentido amplio. Pero debemos tener cuidado de pensar que la Semana Santa es más importante que la Navidad. O, en otras palabras, cuidado con pensar que la muerte de Jesús es más importante que Su nacimiento.

La Biblia nos enseña que la vida de Jesús fue tan necesaria como Su muerte para nuestra salvación. ¿Por qué en vez de nacer como un bebé, Jesús no vino como un hombre de 33 años a morir en la cruz? Porque, para salvarnos, era necesaria una vida de obediencia completa que culminaría con muerte de cruz.

En Romanos 5, el apóstol Pablo (inspirado por Dios) habla acerca de la justificación gratuita que recibimos por medio de la fe en Jesucristo y de paz con Dios como resultado de ésta. Y en el versículo 19 el apóstol dice lo siguiente:

“Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno los muchos serán constituidos justos”.

El hombre que desobedeciĂł fue Adán. Y debido a esa desobediencia de Adán, quien era el representante de toda la humanidad, todos fueron constituidos pecadores. El que obedeciĂł fue JesĂşs. Y debido a eso todos aquellos que se arrepienten y confĂ­an en JesĂşs son constituidos justos. Continuar leyendo El porquĂ© Navidad es tan importante como Semana Santa.

Haz estas preguntas al consumir libros, películas y música “no-cristianas”.

Ya hemos respondido a si es lícito para un cristiano consumir libros, películas y música “no-cristianas”, es decir, materiales cuyos autores no son cristianos ni tuvieron la intención de glorificar a Dios. Ahora vamos a ver una serie de preguntas que debemos hacernos al consumir esa clase de material.

Por la gracia común de Dios, aun después de la caída de la humanidad en el pecado, todo hombre es portador –aunque de forma distorsionada– de la imagen y semejanza de Dios, gracias a la cual se puede reflejar ciertas características de Dios. Teniendo eso en cuenta, hacemos las siguientes preguntas:

  • ÂżSe muestra la belleza de la creaciĂłn de Dios?
  • ÂżEstán sus verdades de acuerdo a la Palabra de Dios?
  • ÂżSe dan lecciones morales valiosas?
  • ÂżSe proveen buenas ilustraciones de verdades espirituales?

Que un libro, una pelĂ­cula o una canciĂłn relate algĂşn pecado no la convierte necesariamente en una mala producciĂłn. La Biblia relata actos pecaminosos. Pero lo que la Biblia nunca hace es aprobar el pecado. Por esa razĂłn hacemos las siguientes preguntas:

  • ÂżEs la santidad mostrada como despreciable? 
  • ÂżEs el pecado tolerado como normal y promovido como si fuera una virtud? 
  • ÂżSe busca entretener con el pecado y que Ă©ste se celebre?
  • ÂżSe muestran las consecuencias negativas del pecado?

Te invito a comentar qué otras preguntas son importantes hacer.

ÂżPor quĂ© no reescribimos las estrellas?

“Rewrite the stars” [Reescribir las estrellas] es una canción interpretada por Zac Efron y Zendaya, que forma parte de la banda sonora de la película “El gran showman”. Con esta canción Phillip Carlyle (Zac Efron) busca convencer a Anne Wheeler (Zendaya) de que ellos pueden estar juntos a pesar de los obstáculos en su camino.

La primera estrofa y el coro de la canciĂłn dicen:

“Sé que te quiero;
no es algo que hay que ocultar.
SĂ© que me quieres;
no digas que nada hay que hacer.
Crees que jamás pasará
y que el destino te arrastra más;
no te puedo alcanzar.
Pero estás en mi interior
y ¿quién me puede negar si yo
me siento asĂ­ por ti?

Hay que la historia cambiar;
que somos tal para cual.
Nada nos va a separar,
eres a quien yo debĂ­a hallar.
Es tu elecciĂłn y es mi elecciĂłn;
no hay quien nos diga la direcciĂłn.
¿Por qué no la historia cambiar?
El mundo, un día, de los dos será” (Trad.: Aki Chan).

Básicamente, Phillip cree que el destino de las personas no está escrito y que cada quien lo escribe. Él siente y está determinado a que su destino sea estar con Anne. Continuar leyendo ÂżPor quĂ© no reescribimos las estrellas?

Humildes y justos, al mismo tiempo.

En el Salmo 34 se nos dice repetidamente que los que buscan socorro en Dios lo encuentran. Leamos algunos versĂ­culos:

  • “BusquĂ© al Señor, y Él me respondiĂł, y me librĂł de todos mis temores” (v. 4);
  • “Este pobre clamĂł, y el Señor le oyĂł, y lo salvĂł de todas sus angustias” (v. 6);
  • “Claman los justos, y el Señor los oye, y los libra de todas sus angustias” (v. 17);
  • “Muchas son las aflicciones del justo, pero de todas ellas lo libra el Señor” (v. 19);
  • “El Señor redime el alma de sus siervos; y no será condenado ninguno de los que en Él se refugian” (v. 22).

Y esos que buscan socorro en Dios son llamados “humildes” (v. 2), “pobres” (v. 6), “temerosos de Dios” (v. 7), “santos” (v. 9), “justos” (v. 15), “quebrantados de corazón” (v. 18a), “abatidos de espíritu” (v. 18b).

Permítanme resaltar que esos términos no se refieren a distintos grupos de personas, sino al mismo grupo de personas. Los “santos” son los mismos “humildes”, los “temerosos de Dios” son los mismos “pobres” y los “justos” son los mismos “quebrantados de corazón” y “abatidos de espíritu”.

¿No te resulta extraño eso? No esperaríamos que los justos sean al mismo tiempo humildes, pobres, quebrantados de corazón y abatidos de espíritu. Los quebrantados de corazón y abatidos de espíritu están en esa condición debido a que ellos están conscientes de sus pecados. ¿Cómo es, entonces, que ellos son justos?

A la luz del Nuevo Testamento podemos ver más claramente que la justicia de los justos no es adquirida debido a su buen desempeño. La justicia de los justos es la justicia de Jesucristo que ha sido imputada (o transferida a la cuenta de otro) a través de la fe (2 Cor. 5:21). Y debido a que esa justicia no es propia –sino ajena–, los justos no tienen nada en sí mismos de que jactarse.

El saber que todavía somos pecadores que pecamos mantiene nuestro corazón quebrantado. Y el saber que aun así tenemos la justicia de Jesucristo nos da esperanza y gozo. Es por eso que el evangelio de Jesucristo nos mantiene humildes no tan solo ante Dios, sino también ante aquellos que nos rodean.